COPE
La ciberdelincuencia es un fenómeno al alza en Euskadi. En Gipuzkoa, una de cada cuatro infracciones penales ya son de carácter informático, mientras que en Bizkaia representan el 20% del total y en Álava el 19%. El último informe de ZIUR, el Centro de Ciberseguridad Industrial de Gipuzkoa, alerta de que en el primer trimestre de 2026 los ciberataques han aumentado un 29% a nivel global. Según María Penilla, directora de ZIUR, estas cifras confirman que se mantiene la tendencia de años anteriores. Penilla señala que la situación geopolítica actual es un factor clave, ya que los conflictos ya no se libran solo en el terreno físico. “Todos estos países que tienen conflictos tienen sus ciberejércitos y utilizan esos ataques digitales como un arma más para hacer presión”, explica. Los ataques son cada vez más sofisticados, y la inteligencia artificial (IA) juega un papel crucial. Penilla advierte que, aunque la IA es una buena herramienta para la defensa, “los cibercriminales son muy rápidos incorporando estas técnicas”. La IA permite lanzar ataques más potentes y realistas, como suplantaciones de identidad con vídeo o audio, lo que complica enormemente su detección. “Cuando yo recibo un intento de suplantación de identidad y tiene imagen o vídeo, me va a resultar cada vez más difícil saber si eso es bueno o no es bueno”, afirma Penilla. Esta tecnología facilita que personas con pocos conocimientos puedan desarrollar ataques efectivos. Un ejemplo del alcance de estos ataques es el hackeo a grandes servicios, donde los criminales roban bases de datos con información personal. Según Penilla, primero intentan extorsionar a la empresa y, en paralelo, venden esos datos en el mercado negro, multiplicando el número de potenciales ataques. El sector público sigue siendo un objetivo prioritario, ya que atacar servicios básicos es una forma directa de “hacer presión sobre un país”. Además, Penilla destaca el crecimiento de ataques en el sector industrial y de manufactura, que al digitalizarse a gran velocidad abre nuevas puertas a los atacantes. El ataque más común en el entorno empresarial es el ransomware. Los cibercriminales se infiltran en la red, roban y cifran toda la información, paralizando la actividad por completo. “Hay un primer impacto claro que es que la empresa se para. De repente tu empresa se ha parado”, subraya Penilla, lo que supone una pérdida de dinero directa por cada día de inactividad. A pesar del complejo escenario, Penilla se muestra optimista respecto a la situación en Gipuzkoa. Desde ZIUR, que lleva seis años ayudando a las empresas industriales, perciben que hay una alta sensibilización. “Vemos muchas empresas, incluso pequeños talleres, queriendo hacer cosas y dando pasos”, concluye, animando a cualquier compañía a contactarles para recibir ayuda.
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