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Correctores de la PAU admiten usar la angustia de los estudiantes como ariete para presionar a Conselleria | Collector
Correctores de la PAU admiten usar la angustia de los estudiantes como ariete para presionar a Conselleria
Cope Zaragoza

Correctores de la PAU admiten usar la angustia de los estudiantes como ariete para presionar a Conselleria

La tensión en torno a las pruebas de acceso a la universidad (PAU) en la Comunidad Valenciana alcanza un nuevo pico. El programa 'Mediodía COPE MÁS Valencia', ha desvelado en exclusiva el contenido de un chat de WhatsApp de profesores correctores que revela sus métodos de presión. En las conversaciones, los docentes plantean la posibilidad de suspender el examen de filosofía a los alumnos de la escuela concertada como medida de protesta contra la Conselleria, en el marco de la huelga indefinida del profesorado. En dicho chat, al que ha tenido acceso COPE, uno de los portavoces del colectivo, Pep Pastor, profesor en La Nucía, llega a proponer poner un cero a todos los alumnos de la concertada. Sin embargo, la idea fue descartada por sus propios compañeros al advertir una pega insalvable: el anonimato de las correcciones impide saber si un examen pertenece a un estudiante de la red pública o de la concertada. En declaraciones a COPE, el propio Pep Pastor ha confirmado que la medida se puso sobre la mesa, aunque finalmente se desechó por su inviabilidad técnica. "Somos muchísima gente, ideas salen muchas", ha afirmado, "pero la de disgregar a alumnos no se puede hacer, porque las correcciones son anónimas". Pastor ha admitido que "comentar, sí se comenta, pero como se comentan tantas cosas", restando importancia a una propuesta que, de haberse llevado a cabo, habría supuesto una grave injusticia para los estudiantes. A pesar de tener el "corazón partido" por su condición de profesor de segundo de Bachillerato, Pep Pastor ha reconocido abiertamente que utilizan a los jóvenes que se enfrentan a la Selectividad como herramienta de presión. El objetivo, según explica, es forzar a la administración a una negociación que consideran estancada. Pastor justifica esta estrategia por la necesidad de tener una baza de fuerza. "Nos tienen que entender, nosotros no teníamos un elemento fuerte para forzar una negociación, la administración va a pasar de nuestra cara, como hace casi siempre", ha declarado. "Por eso también queríamos jugar un poco con esa baza de decir, 'hey', que tenemos lo de segundo de bachillerato aquí por delante". La medida de presión que sí sigue adelante es la de no presentarse a la constitución de los tribunales examinadores. Según Pastor, el grupo de correctores que apoya esta iniciativa ha crecido y ya ronda los 300 miembros. "Cada vez entra más gente", ha señalado, explicando que se están coordinando para medir su fuerza. "Lo que queremos es forzar que negocien de verdad", ha sentenciado. Los docentes movilizados no temen las posibles represalias. Aseguran haber estudiado la normativa y haber encontrado un vacío legal que haría que la sanción fuese "ridícula". La secretaria autonómica ha amenazado con sanciones, pero los correctores sostienen que, al ser un acto voluntario, las consecuencias son mínimas. Mientras tanto, más de 30.000 familias valencianas contienen la respiración a pocos días de las pruebas. La huelga ha impedido que los alumnos de segundo de Bachillerato puedan tener las habituales clases de repaso previas a la PAU. Lola, una de las estudiantes afectadas, expresa un sentir que califica de mayoritario: la frustración y el enfado por una situación que pone en riesgo su futuro. "Al final se está jugando con lo que viene siendo el futuro de mucha gente de segundo de bachillerato, que ya lo hemos pasado lo suficiente mal este año como para que ahora vayamos a ciegas en una cosa tan importante como es la PAU", ha lamentado la alumna.

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