El Periódico Extremadura
La Guardia Civil interceptaba el pasado domingo 24 de mayo, una furgoneta cargada con casi 4.000 litros de gasolina. Los hechos ocurrían en la autovía A-5 a su paso por la provincia de Badajoz. El cargamento, distribuido en un centenar y medio de garrafas, no tenía autorización para su transporte y no cumplía ninguna medida de seguridad para el traslado de mercancías peligrosas e inflamables. El conductor y único ocupante del vehículo, un vecino del municipio gaditano de San Roque, fue detenido como presunto autor de un delito contra la seguridad colectiva por tenencia y tráfico de combustible.
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