Dolly, juega conmigo: un festival sucio y salvaje que logra incomodar al espectador, pero no mucho más que eso | Collector
LA NACION
Dolly, juega conmigo: un festival sucio y salvaje que logra incomodar al espectador, pero no mucho más que eso
El film de Rod Blackhurst se nutre del slasher de los 70, pero no intenta darle ningún giro ni reinvención y termina hundiéndose en una sucesión de decisiones incomprensibles