Cope Zaragoza
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha negado rotundamente que haya existido ninguna contraprestación con los dos concejales no adscritos que han retirado su apoyo a la moción de censura impulsada por la oposición. Arroyo ha afirmado que quienes "tienen que dar explicaciones son PSOE y MC", insistiendo en que la situación de los ediles se mantiene sin cambios. Según ha explicado la alcaldesa, el concejal Diego Salinas "se fue del gobierno y está en la oposición, y así seguirá siendo por su propia decisión personal", mientras que Ana Belén Sánchez del Álamo "sigue estando en nuestro gobierno y mantiene sus competencias". Arroyo ha lamentado las acusaciones de la oposición, preguntándose si " ellos entienden la negociación como una contraprestación". Arroyo ha calificado la moción como una "maniobra política autorizada por Ferraz" para "aprovechar con un gran oportunismo una situación en un partido político, como era la crisis interna de VOX". El objetivo, según la alcaldesa, era "convertir el Ayuntamiento de Cartagena en una sucursal de las políticas de Pedro Sánchez, con un alcalde de MC totalmente controlado y al servicio del PSOE". En este sentido, ha defendido que su "obligación" y "responsabilidad" era actuar para impedir que el consistorio cayera en manos de los socialistas y sus socios. Ha llegado a mencionar la situación del Gobierno central, "con registros de la UCO, incluso en Ferraz, con un gobierno con Pedro Sánchez cercado por la corrupción". La alcaldesa ha revelado que mantuvo una conversación quen tenía pendiente con Sánchez del Álamo, quien le había transmitido su malestar por la crisis interna de Vox y las "diferencias con sus excompañeros". Arroyo ha subrayado que, aunque su prioridad era que esta crisis no afectara al gobierno, su responsabilidad no era "poner orden en un partido que no es el mío". Ha sido en el momento en que la crisis de Vox amenazaba con "dinamitar el gobierno" y abrir la puerta a una moción de censura, cuando decidió "ser valiente, responsable y dar el paso". "Mi obligación era actuar para resolver ese problema, al menos intentarlo", ha señalado la alcaldesa.. Arroyo también ha dirigido sus críticas hacia el candidato de MC, Jiménez Gallo, de quien ha dicho que "tendrá que explicarlo todo". Ha sugerido que el "precio que podía pagar por los apoyos del PSOE era estar callado" ante los "abusos que el Gobierno de España estaba cometiendo en Cartagena" y quedar "a las órdenes de Sánchez". Finalmente, la alcaldesa ha negado cualquier tipo de coacción o acoso hacia los concejales Salinas y del Álamo como le ha acusado la oposición. "En ningún caso estoy coaccionando, en ningún caso estoy acosando", ha declarado, enmarcando sus acciones en su "responsabilidad" para evitar un "disparate" que, en su opinión, "solamente beneficiaba al ego y a la ambición desmedida de los candidatos".
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