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Los poliquetos, un grupo de gusanos marinos, son ampliamente conocidos en Galicia por su uso como cebo en la pesca, pero su valor ecológico es todavía un gran desconocido. Nuria Fernández, investigadora del grupo de Biología Costera (BIOCOST) de la Universidad de A Coruña, destaca la importancia de estos organismos y alerta sobre los riesgos de utilizar especies importadas. Más allá de su utilidad para los pescadores, los poliquetos desempeñan funciones vitales en los ecosistemas costeros. Según explica Nuria Fernández, algunas especies como la 'miñoca' cumplen un papel fundamental en el reciclaje de materia orgánica. Estos organismos se alimentan de la materia en descomposición en el sedimento, liberando nutrientes que quedan a disposición del resto de la cadena trófica. Otros actúan como ingenieros de ecosistemas, construyendo tubos que sirven de hábitat para otras especies. Además, son una pieza clave en la red alimentaria, sirviendo de alimento para muchas aves marinas y peces y, a su vez, controlando las poblaciones de otros organismos de los que se alimentan. De hecho, su importancia es tal que también se utilizan en la industria de la acuicultura para alimentar a peces. Uno de los mayores riesgos para los ecosistemas gallegos proviene de la importación de cebos vivos. Fernández advierte que es una práctica habitual que los pescadores arrojen al mar los restos de cebo que no utilizan, con la percepción de que servirá de alimento. Sin embargo, esto entraña un grave peligro. El problema, según la experta, es que estos gusanos, como la llamada 'coreana' importada de América y Asia, se usan vivos y tienen una alta capacidad de regeneración. "Existe el riesgo, por lo menos, a priori, de que se asienten poblaciones", afirma Fernández. Ya existen evidencias de poblaciones de poliquetos coreanos asentadas en lugares como el Mar Menor, lo que supone el primer paso para una posible invasión biológica. Una especie introducida puede convertirse en invasora, alterando el ecosistema receptor. Además, la importación de animales vivos siempre conlleva el riesgo asociado de transportar patógenos u otras larvas. Teniendo un sector marisquero local, la investigadora considera que traer especies de fuera es innecesario. El estado real de las poblaciones de poliquetos en Galicia es incierto. Los datos de la plataforma Pesca de Galicia muestran que las capturas aumentaron de forma sostenida desde 2002 hasta 2010, estabilizándose en torno a las cinco toneladas anuales, lo que podría ser un indicador indirecto de que las poblaciones se mantienen. No obstante, Fernández insiste en que son datos que hay que coger con cautela. El cambio climático es otro factor que, según la bióloga, les afecta "seguro", alterando sus ciclos reproductivos y rangos de distribución, aunque desconoce estudios específicos sobre poliquetos. Por ello, subraya la importancia del trabajo de investigación que realizan en BioCosta para conocer mejor la biología y ecología de un grupo tan relevante como desconocido. Para concienciar sobre todos estos aspectos, el equipo de BioCosta ofrecerá una charla gratuita sobre los poliquetos en Galicia. La cita tendrá lugar este viernes, 29 de mayo, a las 17:00 horas en la tienda Capturas Pesca, en Ribadeo.
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