Collector
El patrón de desprecio de Gonzalo Durán (PP) con los refugiados de Vilanova destapa su total falta de empatía hacia los migrantes | Collector
El patrón de desprecio de Gonzalo Durán (PP) con los refugiados de Vilanova destapa su total falta de empatía hacia los migrantes
El Plural

El patrón de desprecio de Gonzalo Durán (PP) con los refugiados de Vilanova destapa su total falta de empatía hacia los migrantes

Hay conductas que, analizadas bajo el prisma de la trayectoria pública de un político, dejan de ser anécdotas aisladas para consolidar un patrón de comportamiento estructural. En el caso del veterano alcalde de Vilanova de Arousa por el Partido Popular, Gonzalo Durán, ese patrón vuelve a quedar retratado por una total ausencia de empatía, un trato hostil y una preocupante carencia de sensibilidad humana hacia colectivos en situación de especial desprotección. El último episodio de esta deriva institucional sacude estos días a la comarca de O Salnés tras el traslado e instalación en un hotel local de cerca de 70 personas subsaharianas en régimen de acogida humanitaria procedentes de Sanxenxo. Tal y como se desprende de las informaciones internas, el grupo de refugiados —en su inmensa mayoría personas muy jóvenes— ha solicitado de manera reiterada una reunión formal con el regidor popular. Su única intención es tender puentes: proponer de forma constructiva actividades de ocio y solicitar vías de participación en la agenda sociocultural programada por el propio Ayuntamiento para facilitar su inserción y convivencia armónica en el pueblo. La respuesta de Gonzalo Durán ha seguido el manual del portazo institucional: una negativa continuada, fría y sistemática a concederles dicho encuentro. Un mismo patrón de rechazo: de los pisos de Santiago a la acogida en O Salnés Aunque este grupo de refugiados africanos no guarda relación directa con los inquilinos de las 13 casas en Santiago que forman parte de la herencia familiar, (familias inmigrantes con niños a su cargo y en algunos casos en situaciones de vulnerabilidad), resulta inevitable conectar su actual desprecio hacia ellos con la dura realidad destapada a raíz de la demanda civil interpuesta por su hermano, J.J. Durán, un procedimiento judicial que actualmente instruye el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Santiago de Compostela. Dicho litigio civil —que se encuentra a la espera de los informes clave que emita el administrador judicial designado por la jueza para fiscalizar qué se ha hecho hasta la fecha con esas viviendas— persigue desentrañar la gestión de los 13 pisos y locales que conforman la herencia de la madre de ambos, de la cual Gonzalo Durán se ha adueñado de facto. Fue precisamente bajo esa administración opaca donde afloraron graves episodios de hostigamiento, presiones y trato vejatorio dirigidos de forma sistemática hacia las inquilinas de dichos inmuebles, un caso cuya vertiente penal se prevé activar en cuanto concluyan las auditorías del administrador en el juzgado santiagués. Al analizar la estrategia desplegada en aquellas viviendas con el portazo actual a los refugiados de Vilanova, la matriz ideológica y el modus operandi son idénticos. El entorno del alcalde focalizó sus presiones en madres extranjeras vulnerables en un perverso escenario de dominación: Desconocimiento de los engranajes legales: Se explotaba su desprotección jurídica inicial ante los tribunales del país, y su desconocimiento del ordenamiento jurídico. Pánico a la criminalización política: Se utilizaba el miedo generalizado que la derecha y la extrema derecha española expanden con sus discursos de señalamiento al migrante, con...

Go to News Site