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Han pasado más de 40 años desde que Lydia Bosch (Barcelona, 1963) saltara a la fama gracias al mítico 'Un, dos, tres... responda otra vez' de Chicho Ibáñez Serrador y, aunque han cambiado muchas cosas en la vida de la actriz durante estas cuatro décadas, lo cierto es que se mantiene ahora más joven y vital que nunca. A la intérprete de 62 años —cumplirá 63 el próximo mes de noviembre— no le ha faltado trabajo en los últimos años en cine y televisión, aunque su último proyecto la llevará de nuevo a los escenarios. Bosch representará la obra de teatro 'Fedra, en los infiernos' junto al joven Julio Peña en el Festival de Mérida entre el 12 y el 16 de agosto, y juntos visitan este jueves 28 el plató de 'El Hormiguero' para hablar de cómo afrontan este nuevo estreno. Al margen de su trabajo, lo cierto es que la actriz también ha decidido dedicarse mucho tiempo a sí misma tras años descuidándose en cuanto a salud. Hace unos meses, Bosch decidió someterse a una operación para solventar la presbicia , un trastorno visual con el que convivía desde hace años y que le «obligaba a depender de las gafas» a diario. « He recuperado la libertad y la seguridad », dijo hace unas semanas tras librarse de la también conocida como 'vista cansada'. Esta intervención, sumada a los buenos hábitos alimenticios y deportivos que mantiene, le ha permitido sentirse mejor que nunca a pesar de haber traspasado la barrera de los 60. Y es que, como ha admitido en más de una ocasión, mantenerse bien físicamente y seguir una dieta saludable ha sido también una de sus prioridades para poder estar sana. « Entreno dos y tres días a la semana y llevo una alimentación saludable , aunque sin ser rígida», contó hace unas semanas en una entrevista para la revista Lecturas sobre su rutina, que mantiene desde hace años. Empezó a ser más consciente de la importancia de una buena base deportiva cuando notó que su cuerpo estaba cambiando: «Antes de la menopausia quise prepararme bien y empecé a hacer más deporte. De joven corría, pero ahora eso ya no me funciona igual, así que camino todos los días una hora . Además, lo hago con técnica: zancada larga, glúteo contraído, abdomen activo… siendo muy consciente de cada paso», explicó a la publicación. En el ámbito alimenticio, Lydia Bosch se ha puesto en manos de un nutricionista profesional, David del Arco, que es quien le guía. «Me deja un día para mis caprichos, para poder comer unos espaguetis o un helado. Pero es curioso, porque cuando te acostumbras a una determinada alimentación, luego ya ni siquiera te apetece salirte demasiado de ella», contó en Lecturas. En esta dieta, uno de los componentes más importantes es nutrirse bien desde primera hora de la mañana para poder realizar sus ejercicios aeróbicos. Así, el desayuno se ha convertido en una ingesta fundamental para ella, donde la variedad es el secreto: «Me levanto a las 7 de la mañana, hago una hora de cardio y desayuno cosas distintas» , explicó hace un tiempo en una entrevista para el pódcast de Patricia Pérez. Entre los alimentos que no pueden faltar en la primera comida del día, la intérprete destaca la fruta, pero también los cereales y la proteína. «A veces tomo cinco claras con cereales y pomelo, otros días, cereales con queso fresco, frutos secos y fresitas . Otros, como chocolate, pero para no abusar del azúcar, mi entrenador me ha dado una idea para hacer mi chocolate: le pongo nueces, cacao puro, un poquito de miel y un plátano . Me lo dejo en un bote de cristal, en la nevera y me lo pongo dentro de las tortitas de avena, como si fuese un crepe», explica la artista. Tomando estos alimentos, Bosch consigue cubrir los niveles de proteínas necesarios para empezar el día y limitar los azúcares y procesados. Esto es algo que los expertos recomiendan para preservar la masa muscular y evitar que el hambre aceche durante el resto del día, pues el desayuno es lo primero que recibe el organismo después de varias horas de ayuno. Además, la actriz también ha explicado en alguna ocasión que sus comidas están basadas sobre todo en la ingesta de proteína: «En la comida, tomo proteínas y a media mañana tomo ventresca, pavo o jamón York» , explica la actriz, que completa estos alimentos con ensaladas de col, arroz, tomate y maíz. Sumado a ello, admite que toma más pollo que otros tipos de carne, pues este ave otorga gran aporte energético. En esta entrevista con Patricia Pérez, Lydia Bosch explicaba que pone tanto énfasis en cuidar su alimentación por el momento vital que atraviesa: «Estoy en un proceso premenopáusico y el cuerpo cambia. Quiero seguir manteniéndolo y estoy haciendo ese esfuerzo» . No renuncia a algunos placeres con la comida, pero sí que tiene cuidado cuando sale a comer fuera por el tipo de aceite con el que cocinan, por ejemplo. La actriz reconocía que cuidar cuerpo y mente tiene una parte de esfuerzo que al final se traduce en una nueva forma de vida: « Yo no paso nada de hambre, como mucho y disfruto. Es sacrificio en cuanto a la vida más social» , aclaraba. Cabe recordar que, para cuidarse y mantenerse en forma, Bosch practica ejercicio físico de manera regular y se mantiene activa a lo largo del día , algo imprescindible a cualquier edad, pero que casi tiene mayor peso en la etapa de la menopausia, sobre todo para no perder músculo y cuidar los huesos.
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