Diario de Noticias
Cuando muere un animal con quien hemos convivido durante años, no desaparece solo una presencia cotidiana. Se rompe un vínculo afectivo profundo: una rutina compartida, una forma de compañía, cuidado y amor. Para muchas personas, la pérdida de un compañero animal supone un duelo intenso y profundamente significativo. Sin embargo, el duelo animal sigue siendo uno de los duelos más invisibilizados socialmente.
Go to News Site