Faro de Vigo
«De manera continuada y reiterada, desde que comenzó la convivencia con su esposa, ha vejado e insultado, incluso golpeado a su pareja de manera habitual», además de insultarla, «con términos como 'puta, borracha', al tiempo que ejercía un control total sobre su vida, no dejándole llaves de la casa, para que no pudiera moverse libremente, controlando el dinero que tenía, no dejándola ver la televisión o quitándole el teléfono móvil». Así se expresa, en la sentencia condenatoria, la situación de violencia machista que un ourensano, de 73 años en la actualidad, ejerció sobre su esposa, con la que mantuvo una relación durante 35 años. Residían en Verín.
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