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Leticia Sabater: «He conocido a los hombres más ricos de España y les he dicho que no a todos» | Collector
Leticia Sabater: «He conocido a los hombres más ricos de España y les he dicho que no a todos»
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Leticia Sabater: «He conocido a los hombres más ricos de España y les he dicho que no a todos»

Durante tropecientos años, el verano en España empezaba cuando Ana Obregón posaba en biquini en sus vacaciones en Mallorca. De un tiempo a esta parte, el inicio lo marca el lanzamiento del tema musical con el que Leticia Sabater aspira a convertirse en reina del inminente estío. La historia empezó en junio de 2016 con su pegadizo 'La salchipapa', que lo petó en internet, y este 2026 continúa con 'Hoy te dejo yo', que hace un guiño al fenómeno del pop surcoreano. «Me gusta hacer canciones divertidas y gamberras , cosa que además me sale de forma fácil, pero a veces también me apetece hacer temas reivindicativos o canciones como este 'Hoy te dejo yo', que es del estilo K-pop y habla de una ruptura amorosa , algo por lo que todas hemos pasado. Sé que este tipo de canciones tardan más en viralizarse, pero no me importa, porque también me sirven para captar otro tipo de público. De todas formas, salió ayer y ya lleva 150.000 visualizaciones en YouTube», comenta a nuestro periódico la carismática cantante, actriz y presentadora, que cumple 60 años y cuarenta de carrera. Veo que no para. ¿Desde cuándo echa humo su agenda? En 2012 saqué la canción 'Mr. Policeman' y esto fue un cambio tan drástico en mi carrera que no podía ni dormir por las noches de la cantidad de mensajes de todo tipo que recibía, algo a lo que no estaba acostumbrada. Piensa que venía del mundo infantil y aquello supuso un giro de 180 grados que el público no había asimilado todavía. Unos pensaron que estaba loca y otros, que me había fumado algo. Pero yo siempre quise una buena gira de conciertos, cada vez con mejor espectáculo, al estilo americano. Sé que todavía no he llegado ahí, pero en esa dirección voy. Mi agenda realmente empezó a echar humo en 2017, cuando saqué 'La salchipapa'. Hasta ese momento tenía sobre todo mucho público LGTBI, pero con esa canción, que es mucho más comercial, se me abrió también el mercado hetero. Y ya a partir de 2020 empecé a hacer giras de 200 conciertos al año. Estuve un tiempo actuando en locales donde entraban cien personas, pero que se llenaban, y no se me cayeron los anillos por eso. Luego ya un primer ayuntamiento confió en mí, me contrató y de pronto vio que lo petaba más que grupos muy conocidos que les cobraban 800 veces más. Ahí se desmadró la cosa. Sí. Entre 2020 y 2022, por ejemplo, andaba como puta por rastrojo. Tenía conciertos a diario y ni siquiera me quedaba tiempo libre para emborracharme. Vi que me había convertido en una auténtica monja, porque lo único que hacía era cantar, bailar y conducir. Como no tengo novio, ni marido, ni hijos, ni perro, todo mi tiempo lo dedicaba a eso. Pero claro, a mí también me gusta salir con mis amigos y relajarme de vez en cuando. A partir de 2023, habiendo demostrado que podía conseguir llenos, subí mi caché y así pude empezar a hacer algunos conciertos menos. Conseguí organizarme para poder hacer 200 conciertos al año y contar con días libres. La voz también tiene que descansar. Yo hay días que me los paso muda. Me metí a clases de canto con una 'vocal coach' llamada Beatriz Albert, que es la misma que tiene Mónica Naranjo, porque tenía ganas de aprender. Así mis fans podrían ver que en el escenario puedo hacer ciertas cosas a nivel vocal. Ahí empecé a tomármelo muy en serio. Y lo sigue haciendo. Sí, me lo sigo tomando en serio. En este nuevo tema, por ejemplo, hago un vibrato, alargando una de las notas infinitamente. Eso en 2012 era incapaz de hacerlo. Los envidiosos dirán que es IA. Seguro. Ya sabes que la envidia es el deporte nacional. Es una pena que haya gente que piense que el triunfo de uno está en el fracaso de otro. Soy una persona de profundos valores familiares, pero en el escenario me transformo y me convierto en alguien absolutamente desvergonzado, valiente y controvertido. Esa es mi manera de ser como artista. Fuera de ahí soy todo lo contrario, intento pasar desapercibida, me gusta la soledad... A mucha gente le sorprende que una tía tan fiestera sobre el escenario como yo pueda ser lo contrario en su vida personal. Aunque lo que a mí me importa es la gente que viene a mis conciertos, por eso trato de ofrecerles un espectáculo participativo y con sorpresas. Trato de innovar constantemente. Siempre ha dicho que se considera una mujer empoderada, pero creo que el movimiento feminista le provoca urticaria. Hablar de movimiento feminista o machista me parece algo completamente absurdo. La propia palabra es la que me provoca urticaria, porque el hombre es maravilloso y hay que respetarlo. Además, el hombre es quien tradicionalmente mandaba en la familia y de alguna forma ha tenido que adaptarse a esa nueva vida donde las mujeres podemos hacer lo mismo que ellos. Pero no por esto hay que machacarlos, como hacen algunas. Los dos deben tener su lugar, con muchísimo respeto. Intuyo entonces que con lo que no está de acuerdo es con la instrumentalización del feminismo. Eso es. Yo le digo piropos a los hombres encantada, y a mí me encanta que ellos me los digan. Y si esto le jode a las feas, me da igual. Las mujeres ya hemos conseguido todos los derechos que queríamos. Perfecto. Pero no hay por qué machacar al hombre. Se puede triunfar sin pisar al de abajo. Siempre he procurado hacerlo así, y eso que yo recibí todo lo contrario. Haciendo teatro, por ejemplo, me ponían unas zancadillas que ni te cuento. Al final, yo siempre hacía el papel cómico, la gente se reía conmigo y esto jodía mucho a otras cómicas que llevaban en el teatro toda la vida. La mitad del público que viene a mis conciertos me suele decir 'Olé, olé y olé, que has llegado hasta aquí sin necesidad de pisar a nadie' y también 'Menos mal que te saliste del mundo del corazón, porque mira dónde estás ahora tú y dónde están otros'. Hablando de esto, ¿no echa de menos alguna de sus otras facetas? Fíjate, ahora acabo de hacer un papel en una película en la que trabaja lo mejor de la profesión y que se estrenará en noviembre. Por otro lado, tengo entre manos un proyecto de 'streaming' importante que verá la luz en Navidad. Este año he dicho que no a cinco 'realities' de las principales cadenas de televisión, porque no lo puedo compaginar con mis giras. Ahora me va de lujo, gano infinitamente más que cuando era presentadora. Es verdad que echo de menos la tele, sobre todo presentar un programa, pero en este momento doy prioridad a mis conciertos. Para decir que sí a un proyecto de tele tendría que ser algo que pudiera compaginar con lo mío. ¿De echarse novio también tiene ganas? Nunca digo que no a nada, estoy abierta a todo. Si apareciera el hombre de mi vida, no le diría que no. De hecho, soy de esas capaces de casarse a los 65. ¿Qué le pide hoy a un hombre? Buena pregunta. Claro, no pides lo mismo a los 20 que a los 59. Pues sobre todo le pediría que tuviera tiempo para mí. Piensa que a lo largo de mi vida he conocido a los hombres más ricos de España y les he dicho que no a todos. Al final, lo mío es una cuestión de tener 'feeling' personal, que me guste físicamente y que se trate de un tío honesto y divertido. Lo normal, no sé. ¿Cuál ha sido el gran amor de su vida? No te puedo decir uno, porque soy una mujer muy enamoradiza, a lo largo de mi vida he tenido muchos amores y todos ellos han sido importantes para mí. Cada persona con la que he estado fue muy especial en el momento en que estuvimos juntos. Cuando estoy con alguien es porque de verdad me encanta y estoy loca de amor por él. Al final, las artistas somos personas creativas y tenemos un corazón que siente muchísimo. ¿Qué pasó al final con su chalet en Villafranca del Castillo? ¿Lo vendió? Lo vendí, sí. Siempre tuve en mente venderlo a los cincuenta, porque tampoco quería tener todo mi dinero metido en una casa, ya que a partir de esa edad surgen enfermedades y vas empezando a ser más vulnerable a ciertas cosas. Como luego se lió todo con el tema de la pandemia, lo acabé vendiendo a los 55. Antes pensaba 'si me caso y tengo hijos, no vendo la casa', pero esto no pasó y vi que era mucha casa para mí sola. Además, aunque me gustaba mucho, la casa ya iba necesitando una reforma de mucha pasta y en ese momento no la tenía. Por no decir que con tanto trabajo apenas la pisaba, tan solo mi cuarto, la cocina y el jardín. Decidí invertir mi dinero de otra manera y me compré dos apartamentos en Marbella y otros dos en Punta Cana. Ahora vivo en La Moraleja y estoy muy bien, porque la gente aquí es encantadora, divertida y no prejuzga. En unos días soplará 60 velas. ¿Lo celebrará? No sé si lo celebraré, pero no por la edad en sí, sino porque igual no me da tiempo a hacerlo. De hecho, el mismo día de mi cumpleaños tengo un concierto. Pero bueno, estoy en el mejor momento de mi carrera, porque esto que hago ahora es lo que siempre había querido hacer.

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