ABC
Cuando las grandes ciudades incitan al anonimato y a la acelerada competición, las librerías de barrio se presentan como un espacio en el que el lector puede volver, con la literatura como pretexto , a encontrarse. El cliente se convierte en huésped improvisado. Pero es ardua empresa levantar este negocio y lo es más todavía mantenerlo cuando el encarecimiento de los alquileres se vuelve opresor. En la capital, más del 80% de las librerías consideran la presión inmobiliaria un riesgo para su estabilidad, según un informe de la Asociación de Librerías de Madrid. La incertidumbre es creciente en torno al negocio de la palabra ya que una gran mayoría cimienta sus tiendas sobre alquileres que, en pocos años, habrán vencido.... Ver Más
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