Ultima Hora Mallorca
Hasta hace dos días, como quien dice, era bastante frecuente utilizar la expresión «esto va a misa» cada vez que queríamos decir que algo era rotundamente cierto y que aquello de lo que hablábamos iba a suceder tanto si se quería como si no. Por indiscutible, por definitivo, por incuestionable. Ejemplos los hay a miles. El año que viene me cambio de casa, esto va a misa. Te voy a poner un cero en conducta; y esto va a misa. Esta noche no sales y, vamos, esto va a misa. Etcétera, etcétera. Cuando algo va a misa, ya te puedes preparar. Lo que ocurre es que cada vez se oye menos y seguramente ya pronto se perderá entre la larga lista de expresiones totalmente pasadas de moda. ¿Y por qué? No sé. Tal vez se deba a que ya nadie va a misa y todas las expresiones de tipo religioso están retrocediendo a marchas forzadas. Aunque esta afirmación no es del todo cierta. Lo podremos ver claramente dentro de unas semanas cuando el papa León XIV visite el país. Ha pasado con los papas anteriores. Legiones de católicos empiezan a llenar las calles, los estadios, los confesionarios y cualquier lugar por donde pasan. Entonces no es raro que te preguntes cómo puede ser, si ya no conoces a nadie que vaya a misa.
Go to News Site