Diario de Noticias
Abrir la nevera y encontrarse un yogur caducado, un bote de tomate con moho o un tupper con algo que en su día era comestible es algo demasiado habitual en muchas casas. El problema no es solo el dinero que se tira, sino también el enorme desperdicio alimentario que se genera. En España, los hogares tiran más de mil millones de kilos de comida y bebida cada año, y la mayor parte procede de alimentos que ni siquiera llegaron a cocinarse.
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