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De palacio a cárcel de gitanos: la historia oculta de la Alcazaba de Málaga que sale a la luz | Collector
De palacio a cárcel de gitanos: la historia oculta de la Alcazaba de Málaga que sale a la luz
Cope Zaragoza

De palacio a cárcel de gitanos: la historia oculta de la Alcazaba de Málaga que sale a la luz

La Alcazaba de Málaga ha sido la protagonista de una serie de visitas nocturnas teatralizadas que prometen desvelar algunas de las historias más curiosas y desconocidas del monumento. El historiador y presidente de la Asociación Cultural Zegrí, Salvador Jiménez, será el encargado de guiar a los asistentes a través de un viaje por los secretos mejor guardados de la fortaleza. Uno de los episodios más oscuros que se recordarán es la Gran Redada de 1749. Durante el reinado de Fernando VI, se intentó "acabar con toda la gente de etnia gitana", y la Alcazaba se convirtió en un presidio para ellos. Jiménez explica que el plan consistía en separar a hombres, mujeres y niños "para que no pudieran procrear y así acabar con esta etnia", un suceso lamentable del que Málaga fue testigo. Un siglo antes, en 1624, el monumento tuvo un propósito muy distinto: albergar al rey Felipe IV durante su visita a la ciudad, un evento que costó a los malagueños 20.000 ducados. Ante la falta de un lugar adecuado, se decidió que el monarca se hospedara en la sala del artesonado mudéjar de la Alcazaba, lo que le valió al edificio el título de Casa Real desde entonces. Las visitas también explorarán la herencia musulmana a través de la botánica. Un ejemplo es el algarrobo, un árbol plantado por los conservadores de la Alcazaba cuyo origen se remonta a esa época. Su fruto, la algarroba, ha servido tanto de forraje para el ganado como de alimento para las personas en tiempos de escasez, llegando a usarse como sucedáneo del chocolate. Hoy en día, la algarroba se cotiza a buen precio para producir una harina llamada garrofín, utilizada en bollería industrial. Pero su curiosidad más sorprendente reside en sus semillas. Según relata Jiménez, "el ser humano es curioso", y al abrir la vaina se encuentran unas semillas de peso casi idéntico. Esta uniformidad llevó a los musulmanes a establecer una medida oficial para el oro. La revelación es sorprendente: "cuatro semillas de algarrobo es un quilate de oro". Esta anécdota conecta directamente la naturaleza del monumento con las prácticas comerciales de su tiempo. La influencia musulmana en Málaga y en toda la península no se limita a la arquitectura o la botánica, sino que impregna el lenguaje. De las 93.000 palabras del diccionario español, "tenemos casi 4.000 que son palabras de origen musulmán", afirma el historiador. Vocablos tan comunes como almirante o albóndiga ("bolita rellena de carne") proceden del árabe. Incluso frases hechas como la exclamación festiva "Alabín, Alabán, Alabín, bombán" tienen su raíz en este pasado histórico, mostrando la profunda huella cultural que perdura hasta hoy. Salvador Jiménez concluye que el objetivo de estas visitas es ofrecer "un viaje curioso", combinando la "excelencia del edificio" con anécdotas y curiosidades que se quedan en la memoria de los visitantes y les permiten guardar "un buen y grato recuerdo de la visita en Alcazaba".

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