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Enrique Riquelme se ha convertido en uno de los nombres más mencionados en los últimos días. El empresario alicantino ha copado todos los medios de comunicación desde que decidiera alzar la voz para mostrar su interés a presentar su candidatura a la presidencia del Real Madrid. Tras aquello, los acontecimientos se han ido desarrollando y el líder de la compañía Cox incluso ya ha presentado parte de su proyecto a los socios y batallará con Florentino Pérez en los comicios del club el próximo 7 de junio. El día a día actual de Enrique Riquelme pasa por el Real Madrid. Sin embargo, a su alrededor giran varios proyectos empresariales que nada tienen que ver con el club blanco. Y es que este gran inversor ha protagonizado una carrera meteórica y a sus 37 años ya se ha convertido en uno de los magnates más poderosos de España y, sobre todo, de América Latina. Riquelme comenzó su gran proyecto tras las crisis de 2008, cuando se produjo el estallido de la 'burbuja inmobiliaria'. Un salto que comenzó con un 'pelotazo' nada más cruzar el charco con una decisión tan arriesgada como certera. En una entrevista reciente para 'El Partidazo de Cope' contó cómo había empezado su proyecto y cómo había ganado su primer millón de euros. Y es que, tal y como él mismo cuenta, su historia es más propia de un podcast de YouTubers que la de un empresario al uso como podría ser el propio Florentino Pérez. Todo arrancó en el año 2010, cuando a los 21 años decidió abandonar el país para empezar una nueva vida. Un nuevo camino con el que decidió no dar continuidad a sus antecesores, su padre y su abuelo, quienes eran conocidos en su tierra como 'los Canteros'. Tal y como informa el medio 'La Galerna', el padre del candidato, Enrique Riquelme de la Torre, es conocido desde hace décadas en la Vega Baja de la provincia de Alicante, de donde es originaria la familia, bajo el sobrenombre de 'El Cantero'. Este apodo procede de su padre, el abuelo del candidato a la presidencia, quien fue el primer Enrique Riquelme de la saga y que tuvo que emigrar a Francia. El padre del empresario, 'El Cantero II', labró una fortuna entre Alicante y Murcia principalmente en torno a los áridos, el hormigón, las gasolineras, los párkings y las frutas. Sin embargo, Enrique hijo, y nieto, decidió emprender su camino lejos de España por su propia cuenta con un movimiento al margen de la fortuna familiar que explicaba así: «Decido hipotecar un apartamento que tenía en Torrevieja, que me dio Caja Murcia 115.000 euros, y acabé en Panamá de rebote». Con ese capital comenzó su aventura y montó su primer negocio gracias a tres camiones de los años 90 que adquirió. Este primer proyecto consistió en una fábrica de hormigón que pronto se hizo un hueco en Panamá. El éxito fue casi inmediato por lo que Riquelme pudo montar una segunda compañía. Así fue cómo se convirtió en un empresario de éxito. Pero quería más, soñaba con ser un magnate y tener bajo su control grandes equipos y proyectos. Nada más llegar, entre Brasil y Panamá, se topó con Lenin Sucre, un banquero, filántropo y político que lo puso en la senda de los grandes negocios de la construcción a gran escala en el país preferido por las grandes fortunas. Esa primera empresa que consiguió montar se convirtió en la proveedora principal de arena y otros áridos para obras como la del Canal de Panamá que terminaron por duplicar la capacidad del canal interoceánico más famoso del mundo, proyecto cuyo coste final rondó los 6 mil millones de dólares. A los dos años su empresa había crecido tanto que llegó a contar con casi 1.000 empleados, los cuales llevaban arena a todas partes, teniendo en el citado Canal de Panamá su epicentro de negocio. Después reinvirtió en la energía solar todo lo que había ganado con los áridos y fundó Cox Energy. En solo dos años consiguió, en Guatemala, el desarrollo de Rainbow 50, la mayor planta de generación de energía solar fotovoltaica. Para él, su entrada en este mundo fue totalmente accidental y de rebote. Aunque el éxito ha terminado dando valor a tanos años de sufrimiento, no tenía absolutamente ni idea de todo lo que había conseguido. Casi sin saberlo había desarrollado «el mayor proyecto en el mundo fuera de China en aquel momento». Este movimiento le permitió consolidarse e imponer una línea maestra de trabajo que ahora quiere llevar al Real Madrid: «Fiché talento, desinvertí lo demás, y empecé a desarrollar proyectos de energía en América Latina». En 2014 nació Cox Energy, el núcleo de su actual imperio, cuyo mercados principales serían Chile y México. A partir de ahí, el crecimiento fue exponencial. Y ni siquiera la pandemia de la Covid-19 le puso palos en sus ruedas. En 2020 sacó a bolsa la división de Cox Energy en México y dos años más tarde adquirió «un gran grupo español que estaba en problemas financieros», una empresa con más de 9.000 personas que rescató y sacó a bolsa en 2024 por «casi 1.000 millones de euros». Ahora, su última gran gestión ha sido la compra de la «compañía líder en energía en México» por unos «4.000 millones de dólares». Cifras que sin duda hablan del verdadero poderío de Cox. Riquelme, que sueña con el imposible de ser presidente del Real Madrid derrocando al mejor gestor en la historia del club, basa su éxito en el esfuerzo y en tener buen ojo para crear un buen equipo a su alrededor: «Eso se hace trabajando y dejando toda tu vida apartada y centrado en ti únicamente, teniendo talento también, y talento para poder elegir al equipo adecuado».
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