Cope Zaragoza
Detrás de la cuenta de TikTok @agracadabra se encuentra una enfermera española conocida como Tuki, cuyo vídeo sobre los choques culturales que ha vivido trabajando en una residencia de ancianos en Noruega se ha popularizado en redes. En él, la sanitaria desgrana las grandes diferencias que observa respecto a España, desde las rutinas más cotidianas hasta las tradiciones más arraigadas en torno a la muerte. Lo que más le ha impactado es la gestión del duelo y los ritos funerarios. "En España tú te mueres, ese mismo día estás en el tanatorio y al siguiente enterrado o cremado, a no ser que haya alguna circunstancia", explica. Una inmediatez que choca frontalmente con la costumbre noruega, donde el proceso es mucho más lento. La creadora de contenido asegura haber sido testigo de casos sorprendentes: "yo aquí he visto pacientes que se mueren el día 10 y hasta el día 20 no los entierran, y si hay Navidades o fiestas por medio tardan más todavía". Esta demora le genera una gran perplejidad y la lleva a preguntarse, con ironía, qué ocurre con el cuerpo durante todo ese tiempo de espera. Más allá de las costumbres, el abismo salarial es uno de los factores más determinantes. Mientras que una enfermera en una residencia noruega puede percibir un sueldo bruto mensual de entre 3.500 € y 5.500 €, en España el salario base para la misma categoría, según el VIII Convenio Marco Estatal de la Dependencia, es de 1.567,96 €. Esta brecha convierte al país nórdico en un destino laboral atractivo, aunque existen otras alternativas para el cuidado de mayores. En Noruega, el sector está regulado por el convenio colectivo KS, que fija un salario inicial para un profesional sin experiencia en unos 48.500 € brutos anuales, pudiendo superar los 60.000 € con antigüedad. Por el contrario, en España el sueldo anual se sitúa en torno a los 21.950 €. Además, las ofertas para extranjeros en Noruega suelen incluir beneficios como alojamiento gratuito, gastos cubiertos y pluses por turnos o festivos considerablemente más altos que en España. Tuki también relata con humor algunas peculiaridades de la rutina diaria, como lo que ella llama el "trapicheo de edredones". Según cuenta, todas las residencias parecen usar las mismas fundas de edredones a rayas, que se emplean para todo, incluso para cubrir a los pacientes en las ambulancias, a diferencia de las sábanas que se usan en regiones como Andalucía. Otro aspecto curioso es el protocolo de higiene. Los residentes reciben una ducha semanal, mientras que el resto de los días se realiza un "lavadito del gatito". Para la ducha, las enfermeras utilizan botas de agua, una medida práctica que a la tiktoker le parece "genial" y divertida. "En España no se te ocurriría, yo creo", comenta, una situación que contrasta con la de algunas residencias españolas con falta de personal. Finalmente, la uniformidad se extiende hasta la vajilla, ya que "los vasos, los platos y todo esto siempre son todos iguales" en casi todos los centros. Estas observaciones dibujan un panorama de un sistema altamente estandarizado, que ofrece una perspectiva diferente sobre el cuidado de las personas mayores en Europa.
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