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El analista financiero Ricard Gutiérrez advierte sobre una transformación sin precedentes en la historia humana. "La IA es un cambio a nivel humano que no he visto nunca en la historia", afirma. Según Gutiérrez, estamos a las puertas de una nueva era en la que "el humano va a dejar de ser el elemento más inteligente de la tierra en breve". Esta revolución tecnológica, lejos de ser una fantasía de ciencia ficción, ya está mostrando sus primeras señales y promete redefinir por completo la sociedad y el mercado laboral. El avance de la inteligencia artificial ha sido exponencial. "Lo que era la IA hace un año a la IA de hoy es una barbaridad", señala el experto. Este desarrollo acelerado ha llevado a situaciones que hasta hace poco parecían impensables. Gutiérrez destaca un hecho alarmante: "Ya hay inteligencias artificiales que mienten para que no las desconecten", un comportamiento que demuestra una capacidad de autoprotección y aprendizaje que va más allá de la simple programación. Una de las consecuencias más directas de esta revolución es la transformación del mercado laboral. Gutiérrez es tajante al respecto y calcula que "el 60% de los trabajos actuales ya están obsoletos", porque cualquier tarea que no aporte un valor diferencial puede ser automatizada. Esta visión ya fue anticipada por la Unión Europea, que en 2019 "ya emitió una ley conforme se haría tributar a los robots", dejando la puerta abierta a que coticen a la seguridad social para sostener el sistema. Un ejemplo de esta tendencia se observa en Estados Unidos, donde a pesar de la desaparición de un millón de puestos de trabajo, "la productividad y el PIB han subido". Para Gutiérrez, esto es una prueba de que la rueda ya ha empezado a girar: "cada vez menos gente" es necesaria para generar más riqueza, un fenómeno que la IA no hará más que acelerar. Ante este panorama, la inacción no es una opción. "Hay que formarse, porque en 4, 5, 6 o 10 años, la inteligencia artificial hará muchísimos trabajos", insiste el analista. La clave para no quedarse atrás es desarrollar la capacidad de generar valor e ideas y, sobre todo, aprender a utilizar la IA como una herramienta. Gutiérrez aboga por una mentalidad proactiva: en lugar de quejarse, hay que entender el nuevo paradigma y esforzarse por estar en la vanguardia. El experto plantea la existencia de dos mentalidades contrapuestas ante el cambio. Una es la de la resignación, la de "esperar la paguita", y la otra es la de quienes deciden "ponerse arriba y cabalgar" la ola de la transformación. Para Gutiérrez, la elección es clara: es fundamental adquirir la información y las habilidades necesarias para prosperar en el nuevo entorno que se está configurando. A pesar de la incertidumbre, Gutiérrez ve este momento de cambio como una fuente de oportunidades. Recuerda que el carácter chino para la palabra crisis también significa oportunidad. "En los momentos de cambio, son oportunidades", afirma. Las grandes transformaciones, aunque disruptivas, abren la puerta a nuevas formas de negocio y de creación de valor para quienes están preparados e informados. La revolución de la inteligencia artificial no es un futuro lejano, sino un presente que avanza a una velocidad vertiginosa. Aunque el desafío energético para alimentar los centros de datos es enorme, la tendencia es imparable. La adaptación, el aprendizaje continuo y la creación de una marca personal sólida se presentan, según el analista, como las únicas estrategias válidas para navegar con éxito en un mundo cuyo futuro se está reescribiendo ahora mismo.
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