Diario de Noticias
Vivimos en una época en la que las redes sociales condicionan la vida de millones de personas, y aplicaciones como Instagram contribuyen a que media humanidad viva obsesionada con parecer diez años más joven o con simularlo utilizando filtros de TikTok para tener cara de bebé. Pues bien, en China hay un hombre al que le ocurre justo lo contrario: no necesita cremas ni bótox, ni tampoco hacerse selfies con una luz cenital, porque directamente parece un niño. No un adulto joven que sea cerca a los 30 y al que le siguen pidiendo el carné en la puerta de la discoteca o cuando compra alcohol en el supermercado, sino un niño de Primaria.
Go to News Site