COPE
La llegada de las altas temperaturas ha vuelto a situar el consumo eléctrico en el centro de las preocupaciones de muchos hogares españoles. El uso más intensivo del aire acondicionado, los ventiladores o el frigorífico convierte el verano en uno de los periodos del año con mayor gasto energético. Según explica Rafa Loza, experto energético, gran parte del aumento de la factura no depende únicamente del calor, sino también de la forma en la que se utilizan algunos electrodomésticos. "El problema no es solo que se consuma más en verano, sino que muchos hogares usan mal los electrodomésticos más intensivos sin ser conscientes del impacto real en la factura", señala Loza. El aire acondicionado continúa siendo el principal responsable del aumento del consumo eléctrico durante los meses de calor, especialmente cuando se utiliza durante muchas horas seguidas o con temperaturas demasiado bajas. Uno de los errores más frecuentes es pensar que bajar el termostato a temperaturas muy bajas permite enfriar antes la vivienda. El experto lo desmiente de forma rotunda: "El aparato no enfría más rápido por bajar mucho la temperatura. Lo único que ocurre es que trabaja más tiempo y consume bastante más energía". Por ello, los especialistas recomiendan mantener el aire acondicionado entre 24 y 26 grados y utilizar los modos eficientes para evitar un gasto innecesario. Además del aire acondicionado, hay otros electrodomésticos que también incrementan su consumo durante el verano sin que muchos usuarios sean plenamente conscientes. El frigorífico, por ejemplo, trabaja más para mantener la temperatura interior cuando hace calor, especialmente si se abre con frecuencia o se introducen alimentos calientes. El termo eléctrico o los ventiladores funcionando durante muchas horas también pueden acabar teniendo un impacto importante en la factura mensual. El CEO de quecomparo.es advierte que "pequeños malos hábitos pueden encarecer la factura sin darnos cuenta". Entre las recomendaciones más habituales para reducir el impacto del consumo durante el verano, los expertos destacan mantener una temperatura adecuada en el aire acondicionado, evitar aperturas constantes del frigorífico y utilizar ventiladores junto a ventilación natural. También es clave apagar los aparatos cuando no son necesarios y revisar el estado y limpieza de filtros y equipos. Más allá de los hábitos de consumo, los especialistas recuerdan que el tipo de tarifa eléctrica contratada también influye directamente en el importe final de la factura. "Muchas familias no son conscientes de que están pagando de más simplemente por no haber ajustado su tarifa o sus hábitos de consumo", concluye el experto.
Go to News Site