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'La Ternura' llega al Teatro Talia de Valencia: una comedia romántica que es un "regalo para los espectadores" | Collector
'La Ternura' llega al Teatro Talia de Valencia: una comedia romántica que es un
Cope Zaragoza

'La Ternura' llega al Teatro Talia de Valencia: una comedia romántica que es un "regalo para los espectadores"

Una auténtica aventura épica, con náufragos, una isla desierta, misóginos, misántropos y, sobre todo, mucho amor. Así es 'La Ternura', la obra que ha llegado al Teatro Talia de Valencia para quedarse hasta el 28 de junio. Los actores Diego Braginski y Paula Braginski, padre e hija en la vida real, han visitado el programa 'Mediodía COPE MÁS Valencia' para desgranar las claves de esta comedia romántica de enredos. La trama, como explicaron los actores, arranca con una reina maga y sus dos hijas navegando en la Armada Invencible. Hartas de ser dominadas por los hombres, la reina decide hundir el barco para refugiarse en una isla que cree desierta y no volver a ver a un hombre jamás. Sin embargo, el destino les tiene preparada una sorpresa: en esa misma isla habitan tres hombres que se exiliaron años atrás por el daño que les habían hecho las mujeres. Este es el punto de partida para, en palabras de Diego Braginski, "un baile sin fin de cosas hermosas, malos entendidos, comedia de enredos, fiesta, aventura y, sobre todo, mucha ternura". La obra, escrita por Alfredo Sanzol, se inspira en las comedias de Shakespeare como 'La Tempestad', tratando temas universales como el amor o el temor a lo desconocido. Braginski, que también es guionista, destaca el ingenio del texto, que evita la densidad del teatro clásico. "Parece del siglo de oro, pero no lo es, está escrito en prosa. Es muy ocurrente, muy divertido, y además tiene todos los trucos para hacer que un guion vaya creciendo", ha señalado el actor. Para el elenco, formado por Jordi Ballester, Rebeca Valls, Paloma Vidal, Bruno Tamarit y los propios Braginski, la obra es un disfrute constante. "Como actor es divertidísimo", ha afirmado Diego, mientras que Paula ha añadido que es "un regalo, tanto para nosotros que la interpretamos como para los espectadores". Diego Braginski confiesa que, metido en la acción, no tiene la visión global que sí tiene el público: "Nosotros, en realidad, salimos ahí y lo vivimos, nos lo pasamos en grande". La reacción del público es una de las partes más gratificantes para los actores. Diego Braginski la describe con entusiasmo: "El público puesto en pie, aplaudiendo y diciendo bravo. Todos los días". Según el actor, mientras unos aplauden y sonríen, otros "están llorando de la emoción", lo que le ha hecho sentirse "más cerca que nunca de una estrella de rock". Paula Braginski comparte esa sensación de conexión. "Es tan bonito, es la sensación de estar entregando algo que la gente se lleva en el corazón y de hacerles vivir algo que les reconcilia", ha comentado en los micrófonos de COPE. Los comentarios en redes sociales confirman que el público sale "refrescado" y con una sonrisa. En un mundo lleno de crispación, la obra reivindica la ternura como algo necesario. "Hay tanto enfrentamiento que la ternura es un acto revolucionario", ha reflexionado Diego Braginski. La obra habla de los prejuicios y de cómo, cuando "te enterneces un poquito, todo encaja mejor". Detrás del telón, la función continúa. Paula Braginski ha revelado el trajín de los cambios de vestuario, especialmente para las actrices, que deben vestirse de hombres. Los vestidos, diseñados por Pascual Peris con tela fallera, son una maravilla visual que pesan "más de 10 kilos cada uno". El escenógrafo Luis Crespo ha diseñado una isla que mantiene a todo el elenco detrás de los paneles durante toda la obra, creando una segunda función oculta a los ojos del espectador.

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