COPE
El exfutbolista Roberto Torres ha ofrecido una profunda reflexión sobre el presente y futuro de la cantera de Osasuna, poniendo el foco en la importancia de los valores, la paciencia y, sobre todo, el entorno familiar de los jóvenes. Para Torres, el consejo a un canterano es claro: trabajo duro y respeto. "Siempre he querido ser un buen compañero, una buena persona, siempre en cada entrenamiento le he dado el máximo, el 100%", ha afirmado. Ha recordado la importancia de la paciencia en el desarrollo de un futbolista, citando el caso de Jorge Galán, que debutó con 15 años pero tardó en consolidarse. En contraposición, ha mencionado a Jon Moncayola, quien "desde el primer día fue titular y lo hizo muy bien". Torres ha desvelado un método de la cantera de Osasuna que le pareció "increíble". Según le relató el padre de un niño recién fichado, el club no solo evalúa al jugador en el campo, sino que también observa el comportamiento de sus padres en la grada para analizar el entorno del joven. "El cómo actúan los padres puede tener mucho que ver en cómo va a actuar el crío, ¿no? Cuando vengan mal dadas, que van a venir", ha señalado Torres, aplaudiendo la idea que podría atribuirse a responsables de la cantera como Ángel Alcalde o Patxi Puñal. Ha añadido que otros grandes clubes como el Real Madrid también emplean tácticas similares, centrando la atención "en la persona". Al abordar la mejora de la cantera, Torres ha puesto el foco en la "fuga de talento" hacia clubes como el Athletic Club o la Real Sociedad. Aunque reconoce que es "complicado" competir económicamente, ha hecho un "llamamiento a los padres de esos chavales". "¿De verdad es tan importante que tengas a tu hijo a dos horas de tu casa o lo tengas aquí jugando en el equipo de nuestra tierra? De verdad, te merece la pena por unos euros", ha cuestionado. Para el exjugador, la responsabilidad recae más en las familias que en los gestores de la cantera: "Yo le pasaría la pelota al tejado de los padres". Ha insistido en que jugar en Osasuna "es un privilegio" y ha recordado que él mismo entró con 16 años y le "hubiera gustado entrar antes". Con una nueva ciudad deportiva en el horizonte, ha animado a concienciar a las familias de la importancia de permanecer en el club navarro. En el plano personal, Roberto Torres ha compartido su deseo para su propio hijo: "Ojalá que no llegue a nada", ha expresado con sinceridad. Su prioridad es que "pelee, que ayude a sus compañeros, que sea buen compañero, que respete al entrenador", por encima de que se convierta en futbolista de élite. También ha relatado un momento íntimo en el que tuvo que corregir a su hijo por su actitud en el campo, lo que terminó en una emotiva conversación. "De todos los que están aquí en Oberena, yo soy el único que te puedo decir lo que tienes que hacer, porque soy tu padre primero y porque he jugado en primera división", le explicó para hacerle entender que su consejo buscaba su bien. Sobre su legado, ha afirmado que le llena "muchísimo más" recibir mensajes que hablan de él como persona que como futbolista. "No cambio nada de lo que he vivido por todo lo que me estoy llevando ahora en ese sentido", ha confesado. Actualmente, Torres disfruta de su tiempo alejado del fútbol profesional, preparándose para pruebas deportivas, jugando al pádel y centrado en un nuevo negocio de pilates con su mujer. Sin embargo, no cierra la puerta a un futuro en los banquillos y ha revelado que le gustaría sacarse el carnet de entrenador "por tenerlo".
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