ABC
En una sala de debate, un estudiante aprende a defender una idea en tres minutos. En una asociación universitaria, otra coordina un equipo para organizar unas jornadas. En un voluntariado, alguien descubre que escuchar también es una competencia. En un equipo deportivo, se entrena la disciplina; en una revista universitaria, la capacidad de síntesis; en un proyecto emprendedor, la tolerancia al error. Ninguna de estas experiencias suele aparecer en el expediente académico, pero muchas terminan ocupando un lugar importante en una entrevista de trabajo. Las actividades extracurriculares -clubes de debate, asociaciones estudiantiles, voluntariado, deporte, emprendimiento, proyectos culturales, mentorías o representación universitaria- se han convertido en una especie de currículum invisible. No sustituyen a la formación académica, pero pueden ayudar a... Ver Más
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