El Periódico Extremadura
A ver, voy a empezar con una de esas frases incómodas que puede hacer incluso que te llamen al despacho: a muchos cacereños nos han criado en una especie de odio a Badajoz que no era ni medio normal. O quizás sí, porque es algo que ocurre en otros sitios, tipo La Coruña versus Vigo y tal. «Se lo llevan todo, y Mérida también», solía proclamar mi padre. Yo, que era un niño ajeno a la geopolítica y al reparto presupuestario, me adherí a la frasecita, que me costó quitarme de encima unos años.
Go to News Site