Diario de Noticias
“Hay derrotas en la vida que conviene asumir. Así es la vida a veces, y sí, lo acepto”, se sinceró Jonas Vingegaard, derrotado por un bigote, que se negó a crecer, o si lo hizo fue como el de un adolescente, ralo, incipiente, deslavazado, durante el Giro.
Go to News Site