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Sánchez activa el modo resistencia y toca a rebato para la remontada: "Hasta 2027… y más allá" | Collector
Sánchez activa el modo resistencia y toca a rebato para la remontada:
El Plural

Sánchez activa el modo resistencia y toca a rebato para la remontada: "Hasta 2027… y más allá"

En el videojuego de Pedro Sánchez no existe el Game Over. Hay vidas infinitas. No literalmente porque nada es para siempre. Pero su vida política es eso que transcurre entre la más absoluta y profunda crisis y una resurrección. Narrativa de épica que desde su propio entorno – incluido él mismo – ha favorecido y difundido. Cuando más aprieta la soga el cuello de un Gobierno y de un partido – el PSOE -, el presidente ha activado el modo resistencia. Activadísimo, de hecho, según comentan intramuros de Moncloa, tras la arenga a sus tropas aprovechando la clausura del 27º Congreso de las Juventudes Socialistas. Rodeado por la calidez de la cantera socialista y de una militancia necesitada de la consigna de su líder, tocó a rebato. No sólo para subsistir. No como un gesto de retórica o la última voluntad del que se ve – por enésima vez – camino del cadalso. Llamó a filas a por una nueva remontada: "Pueden seguir maniobrando, que nosotros seguiremos gobernando hasta 2027… y más allá". La píldora, calculada como casi siempre, abrochó una intervención de Sánchez que fue un suspiro de alivio para la tropa socialista. El Gobierno afronta el mes de junio salpicado por las gotas enfangadas de la corrupción que los agentes del orden y/o los tribunales atribuyen al PSOE o al entorno del jefe del Ejecutivo; con unos socios que aprietan, pero por ahora no se atreven a dar el paso de ahogar; con una oposición en tromba y dispuesta a tomar cualquier "atajo" para regresar a la Moncloa y con una sensación de que la legislatura – una vez más y van… - vuelve a caminar sobre el alambre y sin red de seguridad. Con todos estos frentes abiertos, respondió. Trató de desviar el foco del debate público hacia el relato de una ofensiva política, mediática y judicial de PP y Vox para derribar a la coalición progresista por vías "antidemocráticas". Sánchez se dejó caer a un espacio amable, propio, casi balsámico, para recuperar el aliento tras días frenéticos en los que Ferraz miraba de reojo a los juzgados, cuando no estos iban a Ferraz. Mientras tanto, Moncloa ganaba tiempo mientras trataba de ceder el menor terreno posible. El mensaje, por tanto, fue de doble carril. De puertas para adentro, moral y resistencia. Delante de los focos, a la carga contra la derecha. Reivindicó que el PSOE ha actuado con ejemplaridad cuando ha detectado "comportamientos que no se han adecuado" a sus valores. Sutil recordatorio de las salidas de Santos Cerdán y José Luis Ábalos, sus dos últimos secretarios de Organización. Negro sobre blanco. El relato se articula sobre la premisa de que, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras épocas y con otras siglas en los cenáculos del poder político, su formación toma medidas contra las manzanas podridas… pese a su acumulación. Pero al mismo tiempo, abrió las puertas de la balconada de Ferraz para que el mensaje llegase alto y claro a Génova 13...

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