CORDÓPOLIS
El conjunto blanquiverde no supo administrar su renta después de ponerse por delante y acabó empatando en una noche de despedidas Los de Iván Ania, pese al triple empate con Ceuta y Sporting, acaban el curso novenos El Córdoba, año tras año, es el fiel reflejo de aquellas series de televisión que tanto índice audiencia tenían entre los 90 y los 2000. Hacían su puesta en escena en los hogares de muchísimas personas, sorprendían a más de uno y, conforme su éxito era cada vez mayor, dejaba claro que sus protagonistas, probablemente, no estarían ya en esa siguiente temporada que se estrenaba en septiembre. Porque su techo era otro y el salto, inevitable. Algo de eso ha tenido el Córdoba de los dos últimos años y, también, algo de eso ha tenido la última aparición de la 25/26. Actores principales como Dani Requena recibieron el aplauso merecido antes de embarcarse en un reto de muchísima más altura, mientras que otros, después de muchos años dando lo mejor de sí, están en el escaparte de un verano que no solo será largo en lo climatológico para el club blanquiverde. Córdoba CF - SD Huesca Hoy lo deportivo importaba más bien poco. En juego, aunque no poca cosa, terminar novenos (unos 850.000 euros al zurrón) y conseguir 63 puntos. Eso no daba para pelear por el playoff, pero sí al menos para situarse como el tercer mejor Córdoba de Segunda División (superando los 61 de la campaña 13/14, la del ascenso a Primera División). Bueno, y de paso llenarse el ojo viendo a algún chaval del filial debutando con el primer equipo, que siempre viste. El partido podía haber pasado por uno de pretemporada por aquello de la nula tensión competitiva. Ni en el césped ni en la grada, donde El Arcángel registró la peor entrada del curso. Sin embargo, eran los de Ania los que empezaron poniéndole algo de interés al duelo. Pero muy poquito. Quizá el guion hubiera sido otro si Vilarrasa hubiera acertado con todo a favor en el primer minuto o si Carracedo, Isma Ruiz o Jacobo hubieran estado más precisos en varias buenas llegadas sobre la meta de Dani Jiménez. Córdoba CF - SD Huesca Pero no lo fueron y el Huesca fue creciendo con el transcurrir de los minutos. La grada pedía a gritos que acabara ya el sufrimiento y el sopor absoluto, pero lo más a lo que se podía aspirar era a llegar al descanso y que tan solo quedaran cuarenta y cinco minutos en el reloj. Entretanto, los de Oltra se dejaron ver con un disparo flojo de Agbekpornu y dos remates desviados de Portillo y Enol, si bien la más clara la tuvo en el 46’ Dani Ojeda, que estrelló en el larguero una falta cometida por Albarrán. Ania no lo veía claro y por eso metió tijera. Doble cambio tras el paso por vestuarios. Diego Bri y Adrián Fuentes dejaron su sitio a Kevin y Percan. Y lo cierto es que el equipo lo notó. Porque el malagueño y el leonés coparon todas las acciones ofensivas del equipo. Pudieron marcar el uno y el otro, pero el que vio puerta fue Sergi Guardiola tras una magnífica jugada personal de Kevin en el 52'. Sin duda, el malacitano fue el que agitó un partido que había perdido todo interés. De hecho, segundos después y con todo a favor para resolver, decidió presentarle en bandeja el 2-0 a Vilarrasa, pero Dani Jiménez negó la mayor al lateral catalán. Córdoba CF - SD Huesca A partir de ahí, el Huesca se estiró y obligó a trabajar a Iker Álvarez, que evitó el 1-1 en una clara oportunidad de gol de Dani Ojeda. Para entonces la grada había decidido que la noche estaba ya para otras cosas fuera del terreno de juego. Y esa sensación se acrecentó aún más cuando El Arcángel se puso en pie para ovacionar a Isma Ruiz, que dejaba su sitio a Theo Zidane, y a Sergi Guardiola para que su testigo lo recogiera un canterano: Javi Antrás. Lo que vino después fue un carrusel de despropósitos defensivos en clave blanquiverde que terminó aprovechando Jordi Escobar a la salida de un córner para hacer el empate en el 85'. Un tanto que espoleó ligeramente a los cordobesistas, que rozaron el 2-1, pero se tuvieron que confirmar con un 1-1 que, al menos, le aseguró la novena posición final en la tabla. Y así transcurrió otra temporada en El Arcángel. La segunda en la división de plata. En verano toca un nuevo casting para mantener el nivel de la serie. A veces la tercera suele un poco chof, pero en muchos casos es la del despegue definitivo para convertirse en una de culto. Dependerá en buena medida de lo acertada que esté la comisión deportiva en el proceso y, cómo no, del caché de los actores que se unan a la causa. De momento, la segunda volvió a ser más que entretenida. Veremos en agosto.
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