Vanguardia
La noche del sábado, el acceso al Puente Internacional número dos de Piedras Negras se convirtió en escenario de una protesta cargada de desesperación, enojo y dolor familiar. Decenas de personas se congregaron sobre la vialidad fronteriza para respaldar a una madre que afirma haber sido separada de su hija de nueve años desde hace más de un mes, en medio de un conflicto legal y familiar con el padre de la menor.
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