ABC
Cuando la Justicia de Países Bajos embargó hace un mes de manera preventiva la emblemática sede del Instituto Cervantes en Utrecht por el impago por parte del Gobierno de España de la compensación decretada por un tribunal de arbitraje a un fondo de inversión afectado por la retirada de las primas a las renovables a mediados de la pasada década ya se dejaba intuir que el proceso no terminaría ahí. Los acreedores dicen haber tomado posesión y preparan ya la subasta, colocación de carteles incluida, mientras que el Ejecutivo responde que el Gobierno holandés ha ordenado detenerlo. El caso tiene su origen en el fondo Eurus , del grupo Toyota, que invirtió hace dos décadas en una instalación renovable en... Ver Más
Go to News Site