ABC
¿Es posible creer en la ciencia y en Dios al mismo tiempo y con la misma plenitud? Esta pregunta tiene tantas respuestas como personas en el mundo, al fin y al cabo, la fe en cualquiera de ellas es totalmente personal. A lo largo de los siglos, miles de hombres han estudiado la compatibilidad de las ciencias básicas y la espiritualidad buscando una única solución al debate. El doctor Miguel Ángel Martínez-González es uno de ellos. La fascinación por el mundo que le rodeaba le llevó a estudiar medicina y, de forma paralela, creció con la inquietud interior de quienes buscan a Dios. Hoy es destacado epidemiólogo, investigador y médico español. Ejerce simultáneamente como catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra y como profesor adjunto en el departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard. Con este curriculum, es una persona idónea para plantearle esta cuestión. Recientemente ha recibido esta pregunta en el podcast ZZEN Talks, presentado por René Ponte, conocido como René ZZ: «¿Qué le dirías a esas personas que afirman cosas como, 'Yo no puedo creer en Dios porque creo en la ciencia?'». El científico es, además, católico y está seguro de que tanto la ciencia como Dios son dos realidades irrefutables . «Pues yo cuanto más ciencia hago, más creo en Dios», responde el médico. Su respuesta por lo tanto, es firme y defiende la compatibilidad de ambos mundos. Su experiencia personal como científico le ha llevado a esta conclusión, que le da paz y reafirma unas convicciones que ya traís de casa. Miguel Ángel explica que el conocimiento de la ciencia y la fe en los sobrenatural conviven en él «porque más me admiro y me fascino de las maravillas del cuerpo humano ». Su ámbito de estudio le lleva a alzar la mirada y buscar al autor de la complejidad humana. Los argumentos le salen a borbotones: «Me admiro a medida que conoces con más profundidad todos los mecanismos de control, todas las moléculas en organización que hay, todo el desarrollo del ser humano desde la concepción, la maravilla que es toda la organización molecular, toda la organización hormonal, toda la organización neurológica». Miguel Ángel plantea a continuación una de las dudas que le surgen a muchos de los que participan en este tipo de debates: ¿Fue cosa del azar o sólo Dios es capaz de crear un ser tan complejo y perfecto? «Calcúlame probabilidades de que todo salga al azar », reta el doctor, «verás que la probabilidad de que todo salga al azar es un cero pelotero». Asegura que el ser humano no podría haberse dado tal y como lo conocemos hoy si sólo dependiésemos de la sucesión azarosa de casualidades científicas. «No hay forma, porque todos los que hablan de que todo se puede explicar por mecanismos de cambios al azar, de encuentros al azar, variaciones al azar y selección natural y que eso lo explica todo. Nunca te dan números», concluye.
Go to News Site