La Jornada
Poeta abundante, redundante, retumbante, aullador, provocador, cronista del instante. Poeta elegíaco, bueno para velorios y cementerios. Agresiva, festiva, determinantemente gay. Beatnik hasta el tope, tan de North Beach como del Lower East Side: otro más que dudaba si San Francisco o Nueva York, aunque viniera de Nueva Jersey y eso lo emparentaba, más de lo que creyó merecer, con el William Carlos Williams de Paterson. Quiso ser Walt Whitman en clave de jazz, se opuso a la guerra de Vietnam (y a todas las guerras).
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