COPE
Cáritas Diocesana de Albacete ha presentado su memoria anual de actividades correspondiente a 2025, un año en el que ha invertido 6,1 millones de euros junto a la Fundación El Sembrador para atender a más de 8.000 personas en la provincia. El informe revela una realidad social polarizada, donde una parte significativa de la población sobrevive al margen de la sociedad, con especiales dificultades en el acceso a la vivienda y el empleo. El primer informe sobre exclusión y desarrollo social en Albacete, elaborado por la Fundación FOESSA, ha sido una herramienta clave para la entidad. Sus resultados dibujan un panorama de contrastes: mientras un 49,5% de la población vive en integración plena, un 22,3% sufre algún tipo de exclusión. El dato más alarmante es que un 12,5%, unas 21.000 personas, se encuentra en una situación de exclusión severa. La vivienda se ha convertido en el problema de mayor incidencia en el mapa de la exclusión social en Albacete, afectando a una de cada cuatro personas. Según los datos de Cáritas, el precio del alquiler ha experimentado un incremento del 25% desde 2018, una situación que coloca al 47% de las personas que viven en este régimen en riesgo de pobreza. El impacto es directo y severo: más de 4.000 hogares albaceteños se quedan por debajo del umbral de la pobreza severa una vez que cubren el coste del techo y los suministros. A esto se suma que más de 33.000 personas residen en viviendas inadecuadas o insalubres y unas 18.000 sufren inseguridad habitacional. Para paliar esta crisis, Cáritas ha atendido a 2.453 familias, destinando más del 44% de sus ayudas económicas a sostener el alquiler y pagar suministros. La exclusión social se ceba especialmente con los más jóvenes, alcanzando una tasa del 36,6% en los menores de 18 años. Desde la organización alertan de que "la pobreza tiene la mala costumbre de querer heredarse", una tendencia que intentan romper a través de su programa de infancia y juventud, que en 2025 ha acompañado a 616 menores y jóvenes en Albacete, Hellín y Caudete. En el ámbito laboral, el informe constata que tener trabajo ya no garantiza salir de la pobreza. Un 17,3% de los hogares sufre exclusión del empleo debido a la inestabilidad y la precariedad. Como ha señalado Antonio García Blanquer, secretario general de Cáritas, "tener un empleo ya no es vacuna infalible contra la pobreza". El programa de empleo de la entidad atendió a 995 personas en 2025, un 9% más que el año anterior, y generó 64 contratos de inserción a través de la Fundación El Sembrador. La acción de Cáritas se ha extendido también a otros colectivos vulnerables. El programa de personas sin hogar atendió a 50 personas en situación de calle extrema, mientras que el programa penitenciario "Abrir Ventanas" acompañó a 112 personas privadas de libertad. Además, el área de mediación jurídica prestó asistencia a 2.150 personas con dificultades de acceso a la justicia. La inversión total de 6,17 millones de euros en 2025 se destinó en un 91,14% a los programas de acción social. Cáritas ha destacado que cerca del 65% de sus fondos provienen de fuentes privadas, lo que demuestra la generosidad de la sociedad albaceteña, incluyendo 2.464 socios y 205 empresas. Con el apoyo de sus 1.142 voluntarios, la entidad lanza la campaña "Elige amar, elige comunidad" e invita a la ciudadanía a seguir colaborando para "devolver la dignidad a las personas más frágiles".
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