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La casa de subastas Sotheby's pasó bajo el mazo, el pasado mes de abril en su famoso evento de 'Relojes importantes' celebrado en Hong Kong, un diseño ultra raro de Cartier que se ha convertido, según han informado desde la compañía, en el más caro de la historia de la firma vendido en un evento de este tipo al alcanzar los dos millones de dólares ( 1,7 millones de euros al cambio actual ). El modelo en cuestión es un Crash de 1987 y se cree que su nuevo propietario es el director ejecutivo de Valuence Holdings, Shinsuke Sakimoto , magnate conocido por adquirir el bolso Hermès Birkin original de 1984 – el que perteneció a Jane Birkin– por 10,1 millones de euros en junio del año pasado. En 1976 con la salida de Jean-Jacques Cariter de la compañía y la consolidación de las operaciones globales, el taller de fabricación de cajas Wright & Favies cerró sus puertas terminando con la era creativa de Cartier Londres en la fabricación de relojes de pulsera. Sin embargo, en la década de 1980, esta produjo una serie muy reducida y exclusiva de relojes Crash a la que pertenece este ejemplar. Si bien no hay una cifra clara de cuántos se fabricaron, se cree que tan solo fueron tres unidades realizadas por un encargo especial, lo que hace que el valor de esta pieza se incremente notablemente. El diseño del Crash fue creado por Jean-Jacques Cartier y Rupert Emmerson que, según se rumorea, se inspiró en un Baignoire Allongée derretido recuperado de un accidente automovilístico o, algo más plausible, en el cuadro de Dalí de 'La persistencia de la memoria', de 1931. Este modelo destaca por sus suaves y fluidas curvas que, fruto de la época más audaz de Londres, lo han convertido en un símbolo de rebeldía artística y lujo vanguardista. Las cajas de estos relojes fueron fabricadas para Cartier por Arthur Withers , antiguo artesano de Wright & Davies que pudo conservar el equipo y las maquetas utilizadas para varios modelos de relojes previos. La esfera blanca asimétrica presenta la firma oblicua de Cartier London, números romanos radiales distorsionados en color negro, borde interior almendrado y agujas de acero azulado tipo espada. Presenta, además, un movimiento Jaeger – LeCoultre (calibre 841) y 18 rubíes, caja de oro amarillo de 18 quilates, asas ocultas estilo Vendôme en forma de T en la tapa trasera, corona con cabujón de zafiro perlado y correa de piel marrón con hebilla desplegable de oro de 18 quilates y cierre asimétrico en forma de D. Durante el evento también se vendieron un Cartier London Baignoire de 1973 y un Cartier London Tank Normale de 1967 que batieron igualmente récords en la subasta. Las tres piezas pertenecían a una colección sin precedentes de esta exclusiva firma en la que había un total de 300 ejemplares, los cuales se irán vendiendo en diferentes subastas de Sotheby's de aquí a diciembre.
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