COPE
El Gobierno regional ha puesto en marcha este lunes, 1 de junio, el Servicio de Vigilancia y Control de visitantes en el Paisaje Protegido de Isla Grosa y El Farallón. El objetivo es ordenar los usos públicos y evitar impactos sobre la biodiversidad terrestre y marina durante los meses de mayor afluencia turística, garantizando la protección ambiental del entorno. El dispositivo está formado por guardas ambientales, buzos y patrones de embarcación, que supervisarán actividades como la navegación, el fondeo, la pesca o los desembarcos no autorizados en la isla. Además de esta vigilancia, el equipo realizará una importante labor de sensibilización ambiental con los visitantes y se encargará del mantenimiento de las boyas y sistemas de fondeo. Para evitar daños en las praderas submarinas, los barcos recreativos tendrán la obligación de utilizar las boyas de fondeo público instaladas. Esta medida busca proteger la Posidonia oceanica, clave para la salud del ecosistema mediterráneo y que se extiende también a zonas cercanas como Cabo de Palos.
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