ABC
Las juventudes de los partidos políticos son el 'gymnasium' donde los delfines sueñan con convertirse en tiburones y dedicar el resto de su existencia a llenar la panza. Allí hacen méritos unos jóvenes muy particulares: los que han entendido que en el sector privado se compite con los mejores y que en los partidos políticos pasa lo contrario, y toman una sabia decisión. Los más afortunados subirán una escalera, usando los cuellos y cabezas de compañeros de filas como peldaños, y llegarán al paraíso. Un despacho en una Diputación, por ejemplo. O en la sede central. En esta escuela de trepar, hacen como los canteranos. Acrobatean de un lado para otro al saber que los vigilan los ojeadores. Este fin... Ver Más
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