La Opinión de Málaga
Una calor ya irreversible, irremediable, sobrevenida, traicionera, más que jubilosa, juniolosa. Se acerca la gran estampida. La actividad no cesa en la cosa pública y ahí están los juzgados reventando, los jueces convertidos en Estajanov y los partidos andaluces remoloneando. En España de toda la vida, con el calor lacerante que no te deja vivir, lo que se ha hecho es matar, pero urge ponerse de acuerdo y formar Gobierno andaluz o no ponerse de acuerdo y repetir elecciones. A los grandes problemas del españolito medio, sanidad, vivienda, se añade ahora otro: mar o montaña, la casa del cuñado que tiene piscina o quedarnos en el piso. Tiesos por el mundo. Tiesos con disimulo, tiesos pero con hidalguía.
Go to News Site