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Arranca la PAU 2026: se incorporan detectores para evitar trampas | Collector
Arranca la PAU 2026: se incorporan detectores para evitar trampas
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Arranca la PAU 2026: se incorporan detectores para evitar trampas

Arranca la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y, con ella, los nervios y las expectativas de cerca de 42.000 estudiantes que se juegan su futuro académico. La primera jornada ha comenzado con el examen de Lengua Castellana y Literatura, una prueba que, según los propios alumnos, "no ha sido complicada". Tras meses de preparación y una tensión creciente, los aspirantes han salido de la primera prueba con una sensación de alivio y optimismo, asegurando que los nervios iniciales han dado paso a una mayor tranquilidad. La percepción general entre los jóvenes es que la realidad del examen es menos intimidante de lo que esperaban. "Nos han metido mucho miedo durante el segundo de bachillerato", comentan varios estudiantes a la salida de las aulas. Una vez superado el primer examen, el ambiente en los campus universitarios es de calma y concentración. Muchos aprovechan el descanso para comer, repasar y mentalizarse para la siguiente prueba con una actitud más relajada: "Ya hemos hecho el primero, ya para adelante". La gran novedad de la PAU de este año no está en los exámenes, sino en la vigilancia. Se ha implementado un nuevo y estricto protocolo de seguridad para evitar el uso de dispositivos electrónicos. El sistema consiste en la realización de barridos aleatorios en las aulas. Varios de los vigilantes portan un aparato que vibra si detecta la presencia de un teléfono móvil, un reloj inteligente o un pinganillo en las inmediaciones, blindando así la integridad de la prueba. Lejos de generar rechazo, la medida ha sido recibida con un amplio consenso por parte de los alumnos, que la consideran necesaria para asegurar una competición justa. La mayoría se muestra "muy de acuerdo" con este aumento del control, ya que entienden que el esfuerzo de años no puede verse empañado por las trampas. "Yo creo que tenemos que ir todos con las mismas condiciones", afirma una de las estudiantes, resumiendo el sentir general. Los propios jóvenes son conscientes de la facilidad con la que la tecnología puede vulnerar la seguridad de los exámenes. "Hoy en día, con los relojes inteligentes o con los pinganillos es muy fácil copiar. Entonces, está bien que lo controlen", explica otro alumno. Este apoyo unánime refleja la importancia que le dan a la igualdad de oportunidades en una prueba que marca un punto de inflexión en sus vidas. Otro alumno lo expresa de forma contundente: "Lo veo bastante bien, porque creo que es un examen que te jodes bastante y no tendrías por qué copiar en esto". Las consecuencias para quien sea sorprendido utilizando métodos fraudulentos son severas. Según el protocolo, si se detecta un dispositivo, se analiza el caso en concreto y la sanción puede llegar hasta la suspensión completa de la prueba para el infractor, lo que supondría la pérdida de la convocatoria.

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