Cope Zaragoza
Alfonso Villares ha tomado posesión este martes como nuevo delegado territorial de la Xunta de Galicia en Lugo. El acto ha tenido lugar en la sede de la administración autonómica en la capital lucense, donde ha estado arropado por tres conselleiros del gobierno gallego: María José Gómez (Medio Rural), Diego Calvo (Presidencia) y Antonio Gómez Caamaño (Sanidade). También ha asistido una nutrida representación de alcaldes de la provincia, entre ellos la regidora local de la capital, Elena Candia. Tras finalizar el acto, Villares ha declarado a los medios que su "cabeza" está ahora centrada en "llevar adelante" su trabajo como delegado. Respondía así a las preguntas de los periodistas sobre si este cargo podría ser una estación de paso con la vista puesta en el período electoral de 2027. "Para mí fue una sorpresa enorme estar hoy aquí y con esta responsabilidad tan grande. Mi cabeza ahora está centrada en llevar adelante este trabajo, creedme, no está para nada más", ha asegurado. De hecho, ha insistido en que el nombramiento cogió por "sorpresa" a todo el mundo. "Al fin y al cabo, estas decisiones, quien las tiene que tomar, tampoco las comenta con muchísima antelación. Creo que, en este caso, si fue una sorpresa para vosotros, también lo fue para mí", ha añadido. Preguntado por la denuncia por una supuesta agresión sexual que lo llevó a renunciar a su cargo como conselleiro do Mar, ahora archivada por la Justicia, Villares ha recordado que en su momento "dimitió al día siguiente de recibir comunicación por una investigación" en curso. A partir de ahí, ha explicado, "fueron los tribunales, dos tribunales distintos, y fuera de ese aforamiento" los que desestimaron "llevar adelante esa acusación". Por todo ello, ha zanjado la cuestión de forma contundente: "Soy inocente de cualquier causa en la que se me pudo señalar". En cuanto a su nueva función, ha puesto en valor el trabajo realizado en los últimos años en la Delegación Territorial, que considera "muy positivo" porque "así lo valoran los vecinos" en las "distintas contiendas electorales". Villares ha afirmado que pondrá "toda su capacidad de trabajo a disposición de los vecinos de Lugo" para "responder a las expectativas que el gobierno gallego, que el presidente Rueda, ha depositado" sobre él. Su intención, ha dicho, es "aportar", con su "forma de ser", con "cercanía", con "humildad" y con "trabajo de equipo", un "grano de arena lo más grande posible" para que "nuestros vecinos puedan estar mucho mejor" y la "provincia siga creciendo". "Quiero cumplir las expectativas y no defraudar a nadie", ha concluido el nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo.
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