El Periódico Extremadura
A las nueve de la mañana, cuando comenzó el llamamiento en el IES Santa Eulalia de Mérida, los nervios ya llevaban un rato instalados entre los alumnos. Poco a poco, los estudiantes fueron accediendo a los espacios habilitados para la prueba y allí esperaron casi una hora hasta que, a las diez, arrancó el primer examen de la PAU: Lengua Castellana y Literatura II. Sobre algunas mesas había estampitas de santos, relojes, típex y bolígrafos de repuesto. Todo perfectamente dispuesto para una jornada que muchos viven como decisiva, ya que tienen que ganarse la nota que necesitan para estudiar la carrera que quieren.
Go to News Site