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El calor lleva ya unas semanas haciendo mella en múltiples puntos del país, habiendo rozado los 40 grados ya en algunas zonas, y con máximas que se encuentran por encima de lo normal para esta época del año. Recién entrados en junio, es natural que de aquí en adelante este calor no varíe mucho, ya que nos acercamos poco a poco a la entrada del verano , que tiene lugar el 21 de este mes. Con este escenario, quienes viven en un lugar donde afectan las altas temperaturas buscan remediarlo de la manera menos costosa posible, vistiendo con ropa fresca y ligera, tomando mucha agua y, cuando no queda remedio, recurriendo a ventiladores y aire acondicionado. En este sentido, hay otra práctica muy habitual para intentar sofocar el calor cuando estamos en casa: abrir las ventanas . Esto suele ser especialmente útil por las noches, cuando ya no hay sol, aunque también en las primeras horas del día que suelen ser las más frescas. Abrir ventanas, subir persianas y retirar las cortinas son los gestos clave para que el aire circule e incluso, si hace viento, sintamos algún tipo de brisa. Por contra, bajar las persianas es la estrategia habitual en los hogares cuando hay pleno sol, intentando evitar que este entre y caliente las estancias. No obstante, que sea una práctica común no significa que siempre funcione o que la llevemos a cabo de la manera más efectiva. Desde la revista 'El Mueble', dejan claro que bajar del todo las persianas para impedir que el calor entre, no siempre es buena idea. ¿El motivo? Que puede generar el efecto contrario si no se tienen en cuenta varias consideraciones. La primera es que hay que aprovechar al máximo las horas en las que el sol no incide y todavía hay horas de claridad sin que este dé directamente, para ventilar y dejar que la casa siga con el aire en circulación abriendo las ventanas de diferentes partes. Bajar las persianas totalmente puede causar que haga más calor en casa si se bajan demasiado pronto, pues impedimos que el aire siga fluyendo y perdemos la luz natural, haciendo que tengamos que encender luces , algo que puede sumar calor al ambiente interior, además de hacer que gastemos electricidad extra. Desde el mismo medio recogen que expertos recomiendan empezar a bajar las persianas cuando el sol incide directamente en los cristales, algo que depende de para dónde esté orientada la vivienda pero que puede ser habitual que pase a partir de las 12.00 del mediodía. Bajar las persianas completamente, sin dejar ninguna rendija también puede causar más calor porque el aire se queda estancado y la estancia se puede notar cargada , por lo que es bueno que se dejen algunas rendijas de la persiana aunque se cuele mínimamente el sol, dejando pasar algo de aire, algo de luz y reduciendo la sensación de 'cueva' o encierro. Esto, aunque no refresque por sí solo en las horas centrales del día, sí ayuda a que el aire se renueve dentro del hogar. Desde la citada revista señalan que el punto es saber bien en qué momento subir o bajar las persianas de casa, siendo casi siempre el mejor momento la noche, la madrugada y las primeras horas del día, favoreciendo renovar el aire y ventilar. En los momentos en los que da el sol lo ideal es bajar la persiana pero no al 100% y, cuando más calor haga, dejar alguna pequeña rendija aunque esté bajada.
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