ABC
La delirante exigencia de Junts de que el Partido Popular acuda a Waterloo a negociar con Carles Puigdemont el apoyo a una moción de censura confirma que, como avanzó ABC, es hora de que el PP abandone toda esperanza en la colaboración de los nacionalistas para la necesaria tarea de desalojar a Sánchez del Gobierno y convocar elecciones. La alianza con las fuerzas independentistas catalanas y nacionalistas vascas es hoy, además de improbable, políticamente indeseable, pues inevitablemente proyectaría la sospecha sobre el precio de ese apoyo y las concesiones ofrecidas a cambio. Resulta ingenuo a estas alturas aventurarse por los territorios que transita Génova, cuya estrategia proyecta la frustración evidente de quien no consigue desalojar a Sánchez, transmite una sensación de debilidad y, sobre todo, desplaza el foco de los gravísimos problemas de corrupción que acosan al Partido Socialista. Prolongar la estrategia de la moción concede a Pedro Sánchez y a su Gobierno el alivio de una bombona de oxígeno en lo que constituye un manifiesto error no forzado.
Go to News Site