ABC
Fue el nexo que unió dos mundos, la prueba del carácter mestizo que la Monarquía Hispánica quiso implementar en el Nuevo Mundo y la avanzadilla cultural del Imperio español al otro lado del Atlántico. El misionero Bernardino de Sahagún pasó seis décadas en los actuales territorios de México; un tiempo en el que recorrió miles de kilómetros, fundó conventos e impulsó colegios para los nativos. Aunque su principal labor, esa por la que debería ser recordado, fue lingüística. «Este fraile franciscano, tristemente olvidado, consagró una buena parte de su vida a comprender, documentar y preservar el náhuatal, la lengua mexica. Para mí, fue uno de los hombres más importantes de todo el periodo virreinal». El que habla es el mexicano... Ver Más
Go to News Site