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Siempre se ha inculcado la importancia de lavarse los dientes al menos tres veces al día. Después del desayuno, de la comida y de la cena. Es decir, después de las tres comidas principales del día. Sin embargo, eso podría no ser lo más correcto. Algunos estudios recientes y odontólogos recomiendan que el primer cepillado del día no sea después de desayunar, sino antes. Así lo explica la Clínica Monlleó de Valencia. En un video publicado en sus redes sociales (clinicamonlleo), una ortodoncista explica por qué es conveniente cepillarse los dientes nada más despertarse. El motivo es la aparición de una capa bacteriana por la noche. «Mientras dormimos se acumulan muchas bacterias, por eso hay que cepillarse los dientes al despertarse para eliminarlas», explica. La dentista reconoce que es más complicado porque «no tenemos tiempo por la mañana, va todo muy de prisa y tenemos que salir corriendo», pero «hay que intentarlo». «Deberíamos cepillarnos antes y después del desayuno, pero nos conformamos con las típicas tres veces, con suerte», concluye. En esta misma línea opina la doctora Verónica Andrea Vázquez (verovzz.ortodoncia). Recalca que por la noche se produce menos saliva, lo que provoca que se acumulen las bacterías. Por ello, sostiene que «desayunar sin antes cepillar tus dientes, alimentas más a las bacterias que a ti. Bacterias más desayuno es igual a una fiesta ácida para tus dientes». La ortodoncista explica que ingerir alimentos antes del cepillado facilita a las bacterias «el transporte para llegar a cualquier otro lado». Mientras que cepillar antes significa «protección». Por ello, la recomendación de la doctora es, en caso de cepillar después del desayuno esperar 30 minutos como mínimo. El objetivo es «neutralizar el pH de tu boca y así proteger tu esmalte». «Despierta tus dientes antes que tu estómago, te lo van a agradecer», sentencia.
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