El Plural
Moncloa se muestra muy tranquila frente a la posibilidad de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, consiguiera convencer a Junts y PNV para sacar adelante una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La razón es clara y pasa principalmente por el rechazo de Euskadi y Cataluña al Partido Popular, pero sobre todo a Vox. Esa negativa a la derecha y, especialmente, a la ultraderecha, es lo que llevaría a que apoyar a Génova y Bambú, sucumbiendo a las presiones de Feijóo, supusiera poco menos que un suicidio para los dos partidos que podrían respaldar las intenciones de los conservadores. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, lo dijo tal cual: "El señor Feijóo está buscando fuerzas políticas que quieran suicidarse de la mano de PP-Vox". El rechazo a las dos formaciones en los territorios de las otras es más que evidente. En ninguno de ellos han gobernado nunca 'populares' ni ultraderechistas. El PP es cuarto partido y ha llegado a ser sexto. Las matemáticas lo dejan claro y hacen presuponer que la mera idea de que vascos o catalanes fueran los responsables, aunque sea indirectamente a través de una moción de censura instrumental, de que una coalición de PP y Vox sustituya al actual Gobierno de coalición generaría un rechazo mayoritario que pasaría factura a las siglas de Euskadi y de Cataluña. El Ejecutivo de España cree que tomar una decisión en su contra sería un regalo para Bildu y Aliança Catalana respectivamente. La visión del PP en privado es otra, según informa El País: que el rechazo de PNV y Junts a derrocar a Sánchez les permitiría a ellos buscar votos entre el votante de derechas que quiere un cambio de color en la Moncloa. Si bien esta forma de verlo es más discutible, porque en ninguna encuesta se aprecian grandes trasvases de votos de Junts y PNV al PP. Lo contrario pasa con la segunda cuestión, que sí se puede demostrar sobradamente en tanto en cuanto la mayoría de los votantes de PNV y Junts prefieren a Sánchez antes que a Feijóo como presidente, si se atiende a lo que reflejan los análisis políticos. Es cierto que vascos y catalanes han pedido con insistencia elecciones anticipadas en los últimos días, pero en el Gobierno piensan que a la hora de tener que aliarse con las derechas españolas no darían el paso. A la inversa, ven ambos movimientos como una estrategia electoral, máxime cuando las elecciones municipales, decisivas para los dos partidos que podrían hacer caer al secretario general de los socialistas, están en el horizonte. En definitiva, Moncloa cree que la única manera de que Feijóo llegue a reemplazar a Sánchez pasa por la pinza con Vox porque, a su juicio, ningún nacionalista o independentista votaría una investidura en favor del PP ni una censura de Sánchez para que en su lugar ocupe el puesto el político gallego. Por su parte, el sentimiento de los socios no parece el mismo frente a los...
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