Collector
Kiko Rivera vende su loft de Madrid para ayudar a su novia Lola | Collector
Kiko Rivera vende su loft de Madrid para ayudar a su novia Lola
ABC

Kiko Rivera vende su loft de Madrid para ayudar a su novia Lola

No es ningún secreto que Kiko Rivera está que no cabe en sí de amor con su nueva novia, Lola García, tal y como proclama él mismo cada vez que tiene oportunidad. Pero no solo están las palabras, sino también los hechos, y he aquí la prueba: ha vendido su loft de la madrileña localidad de San Sebastián de los Reyes con un fin de lo más altruista, pues destinará buena parte a sufragar las pérdidas económicas de la academia de baile de su actual pareja. Si hace unas semanas se aseguró que Kiko Rivera estaba dispuesto a revertir la vasectomía que se hizo en su día y volver a ser padre de tan enamorado que volvía a estar, ahora llega esto del piso que ha contado el periodista Luis Pliego. Según su información, ha vendido su loft madrileño por 400.000 euros y ha cancelado la hipoteca que tenía por valor de 200.000. Le quedarían 200.000 euros más, que ya tendrían un primer destino. Porque el director de 'Lecturas' ha contado que pretende utilizar ese dinero para invertir en la escuela de baile de su novia, Lola García, un negocio que está saliendo regular y que arrastra problemas económicos desde hace años. La coreógrafa mantiene desde 2012 una deuda por impago de alquileres que ya asciende a 32.000 euros, un incumplimiento por el que ya fue desahuciada en 2021, según informó en su día Miguel Frigenti en el programa 'El tiempo justo'. Así pues, y según datos del Registro de la Propiedad, a nombre de Kiko Rivera solo figura la famosa finca de Cantora. En su día se habló de su deseo de comprar el chalet sevillano en el que vive de alquiler situado en Bollullos de la Mitación, la casa a la que se fue tras su separación de Irene Rosales, pero todavía no se decidió a dar el paso de la adquisición. Lo que es seguro es que Kiko Rivera ha vendido el loft de 80 metros cuadrados de San Sebastián de los Reyes y se ha desprendido así de la vivienda que compró con 22 años. «En esta casa pasé toda mi juventud, todas mis locuras, mis fiestas. ¡Todo está aquí! Es mi esencia pura», dijo en su día a 'Lecturas'. Lo que habrán visto esas paredes... Recuerdos de aquellos primeros pecadillos de juventud. En la planta baja tenía una cocina abierta al salón con un gran ventanal y gran una terraza cubierta de 11 metros cuadrados, mientras la parte superior la ocupaba el dormitorio. Eso sí, el loft también le dio sus problemas. Así, cuando decidió alquilarlo, dio con unos inquilinos indeseados que destrozaron aquel piso. No solo se marcharon sin pagar, sino que además arruinaron el mobiliario que había en él. Según quedó la propiedad, Kiko Rivera tuvo llamar a los obreros para acondicionar de nuevo un piso que había quedado destrozado. La experiencia fue tan mala que el hijo de Isabel Pantoja comenzó a pensar en la idea de venderlo, algo que finalmente se ha decidido a hacer ahora. Y, según parece, por una buena causa, como es ayudar a su novia Lola a salir de un trance que le angustia y poder seguir así con su sueño de la academia de bailes. Así que este es el Kiko Rivera de finales de primavera de 2026: un hombre que se ha reconciliado con su madre después de años sin hablarse y que ha rehecho su corazón después de separarse de Irene Rosales de la mano de Lola García. Y tan seguro está de que es un amor definitivo que ni siquiera le tiembla el pulso a la hora de vender un piso para ayudar a su novia a salir del bache. «Siento que he encontrado a mi mitad, a esa persona que me complementa, que me cuida y con la que camino de la mano tanto en la vida como en el trabajo. Estoy enamorada. Muy feliz de que estés en mi vida y de haber descubierto la persona tan bonita, noble y humana que eres», ha dicho ella en las redes sociales con enorme gratitud y sentimiento.

Go to News Site