COPE
La batalla para combatir las altas temperaturas en los colegios aragoneses ha escalado a un nuevo nivel. La Federación de Enseñanza de CCOO Aragón ha llevado al Departamento de Educación del Gobierno de Aragón ante el Juzgado de lo Social por su “intolerable inmovilismo” y “nula voluntad política”. De forma paralela, la desesperación de las familias del CPI Parque Venecia de Zaragoza ha llegado a tal punto que este miércoles han decidido forrar con cartones la cristalera del comedor para proteger a sus hijos del calor, una medida de protesta ante la parálisis de la Administración. La denuncia judicial de CCOO llega tras más de un año de acciones sindicales y legales. El sindicato ya había logrado que la Inspección de Trabajo obligara a Educación a climatizar las zonas de descanso del personal, salas de profesores y espacios de administración antes del 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, ante el “total incumplimiento” y el “ninguneo sistemático”, el sindicato ha decidido judicializar el conflicto. “No vamos a permitir que las aulas aragonesas se conviertan en saunas año tras año. La salud laboral de las plantillas y el bienestar del alumnado no son una opción”, afirman desde la federación. El sindicato califica de “insuficiente” la propuesta de la Administración de actuar solo en espacios administrativos y exige un plan integral de transformación energética que abarque aulas, talleres, laboratorios, gimnasios y comedores. En estos lugares es donde alumnos y personal pasan la mayor parte de la jornada. “No podemos esperar a que ocurra una desgracia irreparable para tomar medidas contundentes. La Administración debe actuar ya”, sentencian. Además, CCOO recuerda que con los 19 millones de euros destinados a la concertación del bachillerato se podrían climatizar unas 10.000 aulas públicas. Mientras la batalla legal sigue su curso, las familias del CPI Parque Venecia han optado por la acción directa. Este miércoles, armados con cartones, tienen previsto cubrir la enorme cristalera del comedor que provoca un “efecto invernadero”. David Serrano, miembro del AMPA, explica que es una “iniciativa reivindicativa y temporal” ante la falta de opciones. “Valoramos poner algún tipo de pérgola o toldo, pero en Zaragoza con el aire que hace, no lo veíamos muy viable por miedo a que pudiera provocar otros daños”, aclara. La comunidad educativa, que atiende a 1.200 alumnos y sirve 800 comidas diarias, estaba dispuesta a financiar la climatización de su propio bolsillo. El AMPA había reunido 22.000 euros, renunciando a excursiones y otras actividades, y preveía un gasto de hasta 25.000 euros. Sin embargo, la Administración les exige ahora nuevos requisitos técnicos para cumplir con el Reglamento de Instalaciones Térmicas y Eléctricas (RITE), lo que dispara el coste. “Se nos ha subido hasta 45.000 euros. La adecuación al RITE nos cuesta 20.000 euros más”, lamenta Serrano. Esta nueva cifra es “absolutamente inasumible” para las 600 familias del centro. El director del Servicio Provincial visitó el centro y, aunque agradecen el gesto, la respuesta fue desalentadora: se comprometió a facilitar los trámites, pero confirmó que el Departamento “no dispone de presupuesto”. Desde el AMPA se preguntan si la alternativa es “seguir permitiendo que cientos de niños y niñas coman a temperaturas que ya alcanzan los 35 grados”. La frustración se acrecienta al desmentir las informaciones de Educación sobre la eficacia del sistema de aerotermia del colegio para enfriar las aulas. Según el AMPA, el sistema “ha estado activado sin que se haya producido ninguna bajada térmica”. A esto se suma la “inacción” en medidas pasivas como la instalación de lamas en la cristalera del comedor o la falta de zonas de sombra en el patio. “Las familias no podemos seguir asumiendo competencias que corresponden a la administración. Nuestros hijos e hijas merecen estudiar, comer y convivir en un entorno adaptado a la realidad climática actual, que sea digno y seguro”, concluyen.
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