Collector
La Policía Nacional alerta: el agresor sexual infantil suele estar en el entorno cercano de la víctima | Collector
La Policía Nacional alerta: el agresor sexual infantil suele estar en el entorno cercano de la víctima
COPE

La Policía Nacional alerta: el agresor sexual infantil suele estar en el entorno cercano de la víctima

La violencia sexual infantil es un delito complejo que abarca mucho más que la agresión física o los tocamientos. Según ha explicado el inspector jefe de la comisaría de la Policía Nacional de Dénia, Carlos Nieto, este concepto incluye también la explotación sexual de los menores, la creación o uso de material pornográfico infantil y, en general, "cualquier actitud o actividad que haga un mayor de edad sobre un menor de edad" en este ámbito. Uno de los aspectos más delicados de estos delitos es el perfil del autor. Carlos Nieto ha señalado que "casi en todos los casos que nos encontramos, el autor es de un entorno cercano", una realidad que tiene una explicación directa: los menores no son confiados a desconocidos. Por ello, los agresores suelen ser personas del círculo de confianza del niño, como familiares, amigos, parejas de los progenitores o monitores de actividades. Identificar un posible caso de abuso no es sencillo, pero existen indicadores que deben poner en alerta a los adultos. La delegada de Participación Ciudadana, Caterina de Francisco, ha advertido que, si bien la presencia de estas señales no confirma un abuso, sí "tiene que indicarnos que algo no va bien". Entre los síntomas más comunes se encuentran los cambios bruscos de comportamiento sin razón aparente, como alteraciones en el sueño o la alimentación, el aislamiento social o una tristeza persistente. En los niños más pequeños, una señal muy clara es la aparición de conductas sexuales inapropiadas para su edad. De Francisco ha puesto como ejemplo el caso de un niño de 3 o 4 años que "empieza a tocar a otros compañeros con movimientos o determinados tocamientos muy explícitos", un comportamiento que a menudo se detecta en los centros educativos y que exige prestar la máxima atención. En el caso de los adolescentes, las señales pueden manifestarse de forma diferente. Según la experta, un indicador preocupante puede ser el consumo de sustancias adictivas o estupefacientes, que utilizan como un mecanismo para evadirse de la situación que están sufriendo. Todos estos "cambios anormales y sin justificación", ha insistido, deben ser motivo de atención. La prevención y la educación sexual desde edades tempranas son fundamentales para que los menores aprendan a identificar los límites y a respetar su propio cuerpo. Caterina de Francisco ha recordado que los agresores, al ser personas de referencia, "juegan con ventaja" y recurren a la manipulación y el miedo con frases como "si le dices esto a mamá, la vas a hacer sufrir". A esta complejidad se suma el factor de Internet y el riesgo del grooming. Si un menor se atreve a hablar, la reacción del adulto es crucial. Lo primero es darle credibilidad, escucharle con calma y, sobre todo, no culpabilizarle. Como ha subrayado De Francisco, "las primeras palabras que dirigimos a un crío que intenta contar una situación de estas son vitales para que él se abra o para que se cierre". Ante la más mínima duda, la prioridad absoluta es garantizar la seguridad del menor y apartarlo del posible agresor. Ante una sospecha, el inspector jefe Carlos Nieto ha sido tajante: "que vengan a vernos, que vengan a la comisaría". La Policía Nacional cuenta con un grupo especializado en atención al menor con "profesionales altamente cualificados, con una formación excepcional, con empatía y un saber hacer muy garantizado" para tratar tanto al menor como a sus padres. Una vez recibida la denuncia, se activa un protocolo que incluye una entrevista personal con el menor y sus padres, con el apoyo de psicólogos. Se colabora estrechamente con otros actores como los servicios sociales y, si se confirma el delito, se procede a poner al autor a disposición judicial. El mensaje final de Nieto es claro: "no nos lo guardemos, no digamos, bueno, igual es una sospecha, pero no pasa nada, no, pongámonos manos a la obra".

Go to News Site