COPE
Faltan tres días para la llegada de León XIV a Madrid, donde permanecerá hasta el 9 de junio. La capital de España vive una auténtica operación de logística, seguridad y acogida para recibir a cientos de miles de personas. Si hay una cifra que resume el espíritu de la visita es la de los más de 18.000 voluntarios que se han inscrito para colaborar estos días. Jóvenes, familias o mayores están dispuestos a dedicar tiempo y esfuerzo para que todo salga bien. Hay voluntarios de información, otros encargados de la acogida de peregrinos, equipos de apoyo a personas con movilidad reducida... Todos ellos han recibido una formación específica, orientado especialmente en emergencias. Uno de los voluntarios es David Germán. Su labor está centrada en dirigir un equipo de más de veinte voluntarios para asistir a Protección Civil, organizar espacios, informar a los peregrinos o controlar los accesos a los eventos del Papa. David ha relatado en 'La Tarde' la formación que ha recibido en las semanas previas. “A los jefes de equipo nos llamaron desde la delegación de Juventud de la archidiócesis de Madrid para darnos unos cursos de atención a personas con discapacidad, gente que necesite ser escuchada y cosas más técnicas como programación para hacer RCP, asistencia en caso de conflictos entre peregrinos...” Para tener todo controlado, el grupo de David dispondrá de un mapa con el sector donde tendrán que controlar los accesos a la misa del Corpus Christi que tendrá lugar el domingo en la Plaza de Cibeles a las 10h. “Es muy importante que todos los peregrinos antes de que vengan se vean el mapa para que si tu sector es Colón, no entres por Neptuno”, explica. Serán días de trabajo, pero David lo vive “ilusionadísimo”. “El hecho de que venga el Santo Padre a nuestro país y ciudad es un orgullo. Cada vez que hablo con algún voluntario la respuesta es sí a todo”, asegura. Unos 2.600 voluntarios han pasado por los talleres exprés impartidos por el SAMUR y Protección Civil para aprender primeros auxilios. Una de las que ha impartido estos cursos es Sara Montero, enfermera y voluntaria del SAMUR. “Se les enseña a identificar lo que es una parada cardiorrespiratoria, iniciar las maniobras de reanimación y usar el desfibrilador”. Pese a que la mayoría de los voluntarios tenían una formación mínima, salieron de los talleres muy contentos e ilusionados. “Son ese primer eslabón de una cadena en la que participan muchos profesionales sanitarios, policías, bomberos, hospitales...”, ha precisado. En este sentido, advierte que el calor será el principal enemigo de los actos de León XIV: “El calor será un riesgo para patologías más leves como mareos, agotamiento por calor... esas serán las principales causas de asistencia”, vaticina.
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