Cope Zaragoza
Un vídeo de la cuenta de TikTok @mimodemami se ha convertido en la solución para uno de los problemas domésticos más comunes: las cremalleras atascadas. La protagonista, Gloria, una costurera, comparte un truco heredado de su madre que le ha "salvado" cuando ni ella ni su vecina lograban subir la cremallera de una prenda. "He probado yo, he probado mi vecina, no subía", relata en el vídeo antes de revelar el sencillo remedio. La solución es tan simple como eficaz: una pastilla de jabón. Tal y como muestra en el clip, el método consiste en frotar el jabón "justo en la zona donde se atasca en los dos lados". El resultado es instantáneo y la cremallera vuelve a deslizarse sin esfuerzo. Este tipo de remedios caseros gozan de gran popularidad en redes, al igual que otros trucos para el hogar, como los consejos de limpieza o incluso remedios para la salud que se comparten a diario. El primer paso fundamental ante una cremallera rebelde es no forzarla, ya que se podrían romper los dientes o dañar el cursor. El método a seguir depende del origen del problema, que generalmente es la falta de lubricación, suciedad acumulada o un trozo de tela que se ha enganchado en el mecanismo. Si el problema es una falta de lubricación, que provoca que la cremallera esté rígida, se puede aplicar un lubricante casero. Una de las soluciones más efectivas es frotar la punta de un lápiz de grafito sobre los dientes. Otra opción, como la que muestra Gloria, es pasar una pastilla de jabón seco o una vela. También se puede usar vaselina o bálsamo labial con un bastoncillo, con cuidado de no manchar la prenda. Cuando el atasco se debe a que tela o hilos se han atrapado en el cursor, lo primero es localizar el punto exacto del enganche. Con una mano, se debe sujetar la tela y tirar de ella en dirección opuesta al atasco, mientras con la otra se mueve el cursor suavemente. Si el hilo está muy compacto, se puede utilizar un alfiler o una aguja para liberarlo poco a poco. En el caso de que la causa sea la suciedad o residuos como polvo o arena, especialmente en botas o mochilas, la solución pasa por una limpieza previa. Se puede frotar la zona con un cepillo de dientes viejo y un poco de agua con jabón para eliminar los restos. Una vez seca la zona, el cursor debería deslizarse con normalidad. A veces, el problema es que la cremallera se abre sola. Esto suele ocurrir porque las paredes metálicas del cursor se han ensanchado con el uso. Para solucionarlo, se pueden usar unos alicates pequeños para presionar suavemente los laterales del cursor, apretando un lado y luego el otro hasta que recupere su ajuste original.
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