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Valencia Basket y el Roig Arena se conectan a tiempo para remontar trece puntos y evitar el tropiezo ante un gran Bilbao Basket (83-80) | Collector
Valencia Basket y el Roig Arena se conectan a tiempo para remontar trece puntos y evitar el tropiezo ante un gran Bilbao Basket (83-80)
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Valencia Basket y el Roig Arena se conectan a tiempo para remontar trece puntos y evitar el tropiezo ante un gran Bilbao Basket (83-80)

Los playoffs son otra historia. lo más importante es llegar sano y con hambre. Valencia Basket, para las batallas vividas, estaba con tres descartes obligados (López-Arostegui, Nogués y Puerto), una ausencia por paternidad (Costello) y con la confianza de haber arrasado al Barça en el Palau. Pero eso le hizo empezar el encuentro con un tono menos agresivo de lo exigido. El que puso un Bilbao Basket enfocado, concentrado, ilusionado después de volver a este tramo de la temporada once años después. Eso le dio la iniciativa, 2-10, minuto 4, con el lituano Normantas inspirado. Los locales se iban entonando, para cerrar cuarto 18-19. Pero hacía falta algo más, más defensa, más dureza. No solo intercambiar canastas con un equipo que tiene recursos en ataque, de talento y tácticos. Key fue clave en contagiar una marcha defensiva y, además, dar puntos en ataque para igualar a 31, minuto 17. Hlinason se hacía grande y al descanso se llegaba 35-35. Sin dominar rebote, un termómetro de dureza y la gasolina del equipo. No hubo cambio significativo tras el paso por vestuarios. Le costaba al Valencia Basket imponer su defensa y eso que Taylor y Montero le dieron la delantera después de una eternidad, 45-41. Pronto recuperó Bilbao Basket, con una defensa más inteligente que agresiva. También con una zoan 2-3, hacer pensar. Jaume. Desconcertar. Eso alcanzó su punto más alto en el minuto 28, con el equipo enredado, dubitativo, con 49-56. Aumentado a 49-59 con triple de Pantzar. Lazarevic, con otro, más once, 51-62. Tras un buen robo, Cárdenas le sirvió un buen envío a Montero, que dejó la pelota suavemente mientras el tablero se iluminaba, 54-62. ¿Sería la acción que conectara al equipo y al Roig Arena? Se necesitaba adrenalina, un chute, para sacar al Bilbao Basket de su comodidad, porque estaban sueltos, confiados, finos. Pues bien, Frey, con otro triple, abrió el último acto, castigando el lado débil. Las dudas aumentaron, se perdió confianza para mirar el aro y se empezó a permitir correr a los vascos. Alarma sonando, con el 55-67, y el murmullo de incredulidad de la grada. Taylor, con un triple en transición, dio un respiro, 57-67. Ahora tocaba hilar varias acciones positivas, que era lo que no se habñia conseguido hasta el momento. Moore le provocó una de ataque a Hlinason. Otra oportunidad para ese necesario y deseado punto de inflexión. Pradilla le dio continuidad desde el 6'75, qué temporada de Jaime, 62-69. Pero duró poco, triple de Petrasek. No daban tregua los vascos. Otro más del polaco, la máxima, 13 abajo, 62-75. Vértigo. Momento para el mago. Montero, triple, y minuto de Jaume para no dejar despertar a la bestia, 67-75, minuto 35. Siete triples, locales. Trece, visitantes. Parecía que llegaba el cambio, dos más uno de Key contra la 2-3. Era el momento, 70-75, con casi cuatro y medio por delante. Fueron los primeros minutos de decibelios altos del Roig Arena. Ahora sí, ahora ya despierto. Las nueve menos veinte de la noche, horario Euroliga. Un libre de Key, 71-75. Buena continuación de Braxton a un pase de Badio, matazo, y 73-75. La grada latiendo. Más vale tarde que nunca. Como Papi, que tras la asistencia al hombre de la máscara, se tiró una mandarina, con falta, que puso el 76-75. Qué parcial. Catorce a cero. Jaworski rompió el parcial, con un triple, que trajo otro de Reuvers, más un mate, 81-78, de infarto. A 19 segundos, tras un fallo en el tiro, rebote y falta a Reuvers. Libres. Ojo. Hierro, el primero. Entró el segundo, 82-78. A once segundos, libres para Hlinason, 82-80, a pesar de tirar a fallar el segundo. No pillaron a ningún taronja, hasta que quedaron 3 segundos. Badio a la línea. Momento de cerrar el triunfo y aprender. Playoff es playoff. Hace falta más. Con cinco minutos no vale. A seguir.

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